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Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1974 — Claude, De Duve y Palade: hay una ciudad dentro de la célula

La historia de Claude, un veterano de guerra que no terminó la escuela secundaria, quien desarrolló el microscopio electrónico y la técnica de fraccionamiento celular, permitiendo observar por primera vez la "ciudad" dentro de las células. El descubrimiento de las mitocondrias, los lisosomas, el retículo endoplásmico y los ribosomas, y el inicio de la comprensión de las enfermedades genéticas.

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Premio Nobel de Fisiología o Medicina 1974 — Claude, De Duve y Palade: una ciudad dentro de la célula

Lo que aprenderá al leer este artículo

Comprenderá cómo dos nuevas herramientas, el microscopio electrónico y el fraccionamiento celular, permitieron por primera vez visualizar el interior de la célula; cómo Claude, un veterano de guerra que no terminó la secundaria, desarrolló estas dos herramientas en el Instituto Rockefeller; y cómo el descubrimiento de los mitocondrios, lisosomas, retículo endoplásmico y ribosomas dentro de la célula sentó las bases de la biología celular moderna y la comprensión de diversas enfermedades genéticas.


Una historia que contradice la intuición — La célula no es una masa única

Primero, contextualicemos este descubrimiento. Claude, Palade y De Duve son figuras que realizaron una contribución decisiva al desarrollo de la biología celular moderna. Aunque la célula fue descubierta en 1665 por Hooke (Robert Hooke), debido a las limitaciones de resolución del microscopio óptico, hasta la década de 1950 la estructura interna detallada de la célula permaneció prácticamente desconocida. Fue Claude quien rompió esa barrera. Al introducir por primera vez el microscopio electrónico en la investigación biológica, se hizo posible la observación directa de los orgánulos celulares, y la combinación de estas observaciones con el fraccionamiento celular se convirtió en la herramienta decisiva para esclarecer la estructura y función celular.

El peso de esta afirmación es considerable. Durante aproximadamente 300 años, desde 1665 hasta 1950, la célula había sido descubierta, pero su interior era esencialmente un misterio. Con el microscopio óptico se podía ver la célula en sí, pero sus estructuras internas se veían borrosas debido al límite de resolución. El límite teórico de resolución del microscopio óptico es de aproximadamente 200 nm; dado que las células miden varios μm, son visibles, pero la mayoría de los orgánulos celulares miden entre 100 y 1000 nm, por lo que se ven borrosos o son invisibles.

El advenimiento del microscopio electrónico rompió esta barrera. Al utilizar haces de electrones, el límite de resolución teórica se reduce hasta el nivel atómico; en la práctica, debido a limitaciones de materiales y tecnología, se alcanza el nivel nanométrico. Con la invención del microscopio electrónico en la década de 1930 y su implementación práctica en las décadas de 1940 y 1950, por primera vez en 300 años se pudo observar con precisión la morfología del interior celular.

Lo revelado con esta nueva herramienta fue decisivo: la célula no es simplemente una bolsa de agua con un núcleo en un citoplasma, sino un sistema sofisticado organizado por diversos tipos de orgánulos especializados.

En términos de CS (Ciencias de la Computación), esta reconceptualización es la transición de arquitectura de un monolito a microservicios. Durante 300 años, la célula se entendió como un único proceso grande, pero en realidad es un sistema donde varios servicios especializados (los orgánulos) desempeñan sus propias funciones y se comunican entre sí.


El panorama de la época — Un año de cambios en el panorama político

1974 fue un año en el que el panorama político mundial se transformó.

En la historia mundial, el 8 de agosto, el presidente Nixon renunció —el final del escándalo Watergate. Fue la primera vez en la historia de Estados Unidos que un presidente dimitió durante su mandato. Al día siguiente, el vicepresidente Ford asumió la presidencia. En septiembre, en Etiopía, el emperador Haile Selassie fue depuesto, poniendo fin a una dinastía de 3,000 años. En mayo, la India realizó con éxito su primera prueba nuclear —un momento simbólico en la proliferación de armas nucleares.

En la historia de Corea, el 15 de agosto, durante la ceremonia del Día de la Liberación, un coreano residente en Japón intentó asesinar al presidente Park Chung-hee, lo que resultó en la muerte de la primera dama, Yuk Young-soo. Un extremo del conflicto político bajo el régimen Yushin.

En este año de turbulencias, el Comité Nobel reconoció el descubrimiento de los orgánulos celulares. Incluso entre eventos que derribaron grandes sistemas (estados), se estaba revelando la intrincada organización dentro de los sistemas pequeños (células).


Los tres galardonados — de no haber terminado la secundaria a Bélgica y Estados Unidos

Albert Claude (1899–1983) fue un biólogo celular belga y la figura central de este premio. Su historia de vida es un pasaje particularmente conmovedor de este galardón.

No se había graduado formalmente de la escuela secundaria. Sin embargo, el trasfondo que le permitió ingresar a la universidad fue inesperado: su condición de veterano que trabajó para los servicios de inteligencia británicos durante la Primera Guerra Mundial le abrió las puertas de la universidad. Su motivación para la investigación también fue singular. La experiencia de perder a su madre por cáncer de mama a los 7 años lo llevó hacia la medicina y la investigación del cáncer.

Un joven de campo que ingresó a la universidad con su condición de veterano sin haber terminado la secundaria terminó convirtiéndose en ganador del Premio Nobel. Y su motivación para investigar fue la pérdida de su madre por cáncer de mama a los 7 años: una pérdida personal que, medio siglo después, sentaría las bases de la biología celular.

Trayectoria: Doctor en Medicina por la Universidad de Lieja (1928), profesor en la Universidad Rockefeller (1929–1971), donde ejerció durante 42 años. Sus contribuciones decisivas se resumen así: fue el primero en introducir el microscopio electrónico en la investigación biológica y desarrolló el método de fraccionamiento celular, esencial para el estudio de los orgánulos. Mientras investigaba la causa del sarcoma de Rous (un tipo de cáncer) en el Instituto Rockefeller, descubrió el método de fraccionamiento durante el proceso de centrifugar extractos celulares para aislar un virus de las células cancerosas. Al notar que cada capa separada estaba compuesta por diferentes orgánulos celulares, una nueva herramienta para la biología celular vio la luz.

El fraccionamiento celular (cell fractionation) fue el método decisivo. Tras lisar las células y centrifugarlas, los orgánulos de la célula con diferentes tamaños y densidades se separan en distintas capas. Claude descubrió accidentalmente este método mientras intentaba aislar el virus del sarcoma de Rous (descubierto por Rous en 1911, Premio Nobel en 1966). El nacimiento de una herramienta fundamental para la biología celular ocurrió de forma fortuita en un experimento con otro propósito.

Christian de Duve (1917–) fue un bioquímico belga. Obtuvo el doctorado en Medicina por la Universidad de Lovaina (1941), fue profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Lovaina (1951) y, posteriormente, profesor adjunto de la Universidad Rockefeller (1962). Su contribución decisiva fue el descubrimiento de los lisosomas y los peroxisomas. En particular, el lisosoma es el órgano digestivo de la célula: un orgánulo que contiene diversas enzimas hidrolíticas y descompone componentes celulares antiguos y sustancias extrañas.

George E. Palade (1912–) fue un biólogo celular estadounidense de origen rumano. Obtuvo el doctorado en Medicina por la Universidad de Bucarest (1940), fue profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale (1973–1990) y profesor de la Universidad de California (1990–). Su contribución decisiva puede resumirse en una frase: perfeccionó el método de fraccionamiento celular desarrollado por Claude y, utilizando esta técnica mejorada, logró aislar uno a uno orgánulos celulares como las mitocondrias, el retículo endoplásmico, el aparato de Golgi y los ribosomas.

En otras palabras, Claude inventó el método y Palade lo utilizó para aislar y caracterizar uno a uno los diversos orgánulos dentro de la célula.


Descubrimientos decisivos: las diversas ciudades dentro de la célula

La estructura real de la célula, sintetizada por el trabajo de estas tres personas, es la siguiente:

  • Núcleo: almacén de información genética. Aquí se encuentra el ADN.
  • Mitocondrias: orgánulos comúnmente denominados "las centrales eléctricas de la célula que producen energía". Son responsables de la mayor parte de la producción de ATP.
  • Retículo endoplásmico (RE): síntesis de proteínas y lípidos. Incluye el retículo endoplásmico rugoso (con ribosomas adheridos) y el retículo endoplásmico liso.
  • Aparato de Golgi: centro de distribución que modifica, clasifica y empaqueta las proteínas producidas en el RE para enviarlas a su destino.
  • Ribosomas: fábricas que traducen la información genética en proteínas.
  • Lisosomas: descubiertos por de Duve. El órgano digestivo de la célula. Descompone diversas sustancias mediante más de 30 tipos de enzimas hidrolíticas.
  • Peroxisomas: descubiertos por de Duve. Relacionados con reacciones de oxidación.

Los cloroplastos también se incluyen aquí. Gracias a dos herramientas, el microscopio electrónico y el método de fraccionamiento celular, se han revelado con precisión la microestructura y la función de orgánulos como el núcleo, que contiene la información genética; las mitocondrias, centrales eléctricas que producen energía; y los cloroplastos, que realizan la fotosíntesis y son la fuente de energía para todos los seres vivos de la Tierra.

Estos orgánulos funcionan como una red interconectada. Las proteínas se producen en el retículo endoplásmico, se modifican en el aparato de Golgi y se envían a donde sea necesario; lo que es antiguo se recicla en los lisosomas. Es una ciudad finamente organizada con sistemas logísticos, energéticos e informativos dentro de la célula.


Descubrimiento de los lisosomas y comprensión de las enfermedades genéticas

El descubrimiento de los lisosomas tiene repercusiones clínicas decisivas. Entre los diversos orgánulos celulares, el descubrimiento de los lisosomas contribuyó especialmente al avance de la medicina, debido a que existen numerosas enfermedades genéticas relacionadas con la deficiencia de unas 30 especies de enzimas hidrolíticas contenidas en ellos. Un ejemplo representativo de este grupo de enfermedades genéticas es la enfermedazo de Tay-Sachs, que aparece con relativa frecuencia en la población judía.

La patología de la enfermedad de Tay-Sachs es la siguiente: un lípido llamado gangliósido, que una enzima digestiva específica del lisosoma debería descomponer, no se degrada y se acumula en las células cerebrales, lo que finalmente conduce a la muerte. Además de esto, existe una enfermedad por depósito causada por la deficiencia de enzimas hidrolíticas, el síndrome de Zellweger, una enfermedad en la que la falta de una enzima específica dentro de los peroxisomas provoca anomalías graves en el cerebro, el hígado y los riñones, resultando en la muerte a los pocos días del nacimiento. El estudio de la función y la estructura de los orgánulos celulares ha permitido identificar las causas de estas enfermedades y ha abierto perspectivas reales para el desarrollo de tratamientos.

La comprensión de que el defecto en los orgánulos celulares es la causa de las enfermedades genéticas es fundamental. Si una enzima específica está ausente en el lisosoma, la sustancia que esa enzima debería descomponer se acumula en la célula. La acumulación provoca daños en las células y tejidos → síntomas clínicos. Toda la categoría de enfermedades conocida como trastornos por almacenamiento lisosómico (lysosomal storage disorders) se deriva de este entendimiento, y hoy en día se ha desarrollado la terapia de reemplazo enzimático (enzyme replacement therapy) para diversos trastornos por almacenamiento lisosómico.


De monolitos a microservicios — Marco de CS

Ahora, resumamos el descubrimiento de los orgánulos celulares en el lenguaje de la CS (Ciencia de la Computación).

La arquitectura monolítica (monolithic architecture) es un método en el que todo el sistema se compone de un único proceso grande. La mayor parte del software inicial utilizaba este método; aunque el desarrollo y el despliegue son sencillos, la escalabilidad y la modularidad son limitadas.

La arquitectura de microservicios (microservice architecture) es un método que descompone el sistema en varios servicios pequeños e independientes, permitiendo que cada servicio se especialice en su propio rol. Cada servicio posee sus propios datos y su propio contexto de ejecución, colaborando mediante la comunicación entre servicios.

La arquitectura de los orgánulos celulares es exactamente este microservicio.

  • Mitocondria = Servicio de energía: Responsable de la producción de ATP. Independencia con su propio ADN y ribosomas.
  • Núcleo = Servicio de almacenamiento y emisión de información: Gestión de la información genética, emisión de ARNm.
  • Retículo endoplasmático y Aparato de Golgi = Servicio de fabricación y entrega: Fabricación de proteínas y entrega a sus respectivos destinos.
  • Ribosoma = Servicio de traducción: Conversión de la información genética en proteínas.
  • Lisosoma = Servicio de reciclaje y eliminación: Descomposición y recirculación de componentes antiguos.

Cada orgánulo está separado del citoplasma por su propia membrana, lo que le permite mantener un entorno químico propio (pH, concentración de iones) de forma independiente. Esto coincide exactamente con el hecho de que los microservicios tengan su propio almacén de datos.

La razón por la que el pH del lisosoma es ácido (4~5) reside aquí. Las hidrolasas lisosomales evolucionaron para alcanzar su actividad óptima en ambientes ácidos. Si estas enzimas estuvieran en el citoplasma (pH 7.4), existiría el riesgo de que degradaran la propia célula. La membrana del lisosoma separa este ambiente ácido del citoplasma, bloqueando dicho riesgo.

Comunicación entre orgánulos = Llamadas a API entre servicios. Cuando las proteínas sintetizadas en el retículo endoplásmico se entregan al aparato de Golgi, se transportan dentro de pequeñas bolsas membranosas llamadas vesículas. Estas vesículas actúan como una cola de mensajes (message queue) entre microservicios.

Origen evolutivo de los orgánulos celulares: La teoría endosimbiótica sostiene que las mitocondrias y los cloroplastos eran originalmente bacterias independientes que fueron absorbidas por otras células para convertirse en los orgánulos actuales. Es el proceso de integrar un servicio independiente en un sistema mayor, similar a cómo el software absorbe servicios externos para integrarlos en su propio sistema.

Limitación de la analogía: Por supuesto, los orgánulos celulares poseen una integración química y física mucho más compleja que el software. Cada orgánulo cuenta con sofisticadas redes de señalización que regulan su actividad en respuesta al estado general de la célula. Sin embargo, la arquitectura fundamental de "un sistema de colaboración entre servicios especializados" coincide exactamente.


El legado que continúa hoy

El impacto de este descubrimiento se resume así: gracias a las dos herramientas mencionadas anteriormente (microscopía electrónica + fraccionamiento celular), el estudio de la ultraestructura y la función de orgánulos como el núcleo, las mitocondrias y los cloroplastos se expandió exponencialmente, y la comprensión de los mecanismos de fotosíntesis, síntesis de proteínas y respiración se volvió drásticamente más sofisticada a partir de este período. A medida que los conocimientos y tecnologías de otras ciencias naturales se combinaron con la biología celular, la investigación para elucidar las propiedades celulares se activó desde múltiples perspectivas. En última instancia, las investigaciones de estas tres personas sentaron las bases no solo de la biología celular moderna, sino de toda la ciencia de la vida contemporánea, incluyendo la biología molecular, la medicina, la farmacología y la agronomía.

Este flujo continúa hasta hoy:

  • Enfermedades mitocondriales: Las mutaciones en el ADN mitocondrial son la causa de varias enfermedades genéticas (MELAS, MERRF, etc.). Hoy en día, su diagnóstico preciso y tratamiento son posibles.
  • Terapia de reemplazo enzimático para enfermedades de almacenamiento lisosomal: Se ha aprobado la terapia de reemplazo enzimático para varias enfermedades de almacenamiento lisosomal, como la enfermedad de Gaucher y la enfermedad de Fabry. Aunque aún no es una cura completa, ha mejorado significativamente el manejo de los síntomas.
  • Comprensión de la autofagia: El proceso mediante el cual la célula descompone y recicla sus propios componentes en los lisosomas. Yoshinori Ohsumi (Premio Nobel 2016) elucidó su base genética. Está relacionada con tumores y enfermedades neurodegenerativas.
  • Terapia de reemplazo mitocondrial: En mujeres con enfermedades mitocondriales genéticas, se reemplazan las mitocondrias del óvulo por las de una mujer sana (bebé de tres padres). Su uso clínico está permitido en el Reino Unido y otros países.
  • Fármacos dirigidos a orgánulos: Diversos fármacos nuevos actúan sobre orgánulos específicos (como los fármacos antitumorales dirigidos a la mitocondria).
  • Comprensión del metabolismo celular: El metabolismo mitocondrial es el eje central para comprender el envejecimiento, las enfermedades y el rendimiento en la actualidad.

¿Por qué es importante?

El legado de estas tres personas es la demostración del principio de que "el interior de un sistema complejo puede abordarse mediante herramientas".

El nuevo conjunto de herramientas, microscopía electrónica + fraccionamiento celular, resolvió un misterio de 300 años. Es un ejemplo paradigmático de cómo el desarrollo de las herramientas determina el progreso de la ciencia. Este principio sigue siendo válido hoy: la cryo-EM (microscopía electrónica criogénica) ha revolucionado recientemente la determinación de estructuras proteicas, y la secuenciación de ARN de célula única (single-cell RNA sequencing) ha transformado nuestra comprensión de la heterogeneidad celular.

Otra implicación es que "la comprensión clínica nace de la ciencia fundamental". Sin el descubrimiento de los lisosomas, habría sido imposible comprender la causa de las enfermedades de almacenamiento lisosomal, y sin comprender la causa, no existiría la terapia de reemplazo enzimático. Es un caso en el que la investigación básica generó un avance clínico medio siglo después.

La historia de Claude, un veterano de guerra que no terminó el bachillerato y fundó la biología celular, es el componente humano especial de este premio. La narrativa de cómo la pérdida de su madre a los 7 años se convirtió, medio siglo después, en los cimientos de la biología celular permanece como un ejemplo de cómo el dolor personal puede transformarse en conocimiento.


Resumen de Claude, de Duve y Pearse (1974): Descubrimiento de diversos orgánulos internos celulares (mitocondrias, retículo endoplásmico, aparato de Golgi, ribosomas, lisosomas, peroxisomas) mediante microscopía electrónica y fraccionamiento celular. Claude desarrolló los métodos, Pearse caracterizó las propiedades de varios orgánulos y de Duve descubrió los lisosomas y los peroxisomas. Constituyen la base teórica de la biología celular, el diagnóstico de enfermedades genéticas y la investigación sobre la autofagia en la actualidad.

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