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Premio Nobel de Fisiología o Medicina 1961 — Georg von Békésy, físico de la compañía telefónica, descubrió el mapa de frecuencias de la cóclea.

Cómo un físico que investigaba las telecomunicaciones de larga distancia en la Oficina de Correos de Budapest descubrió el mecanismo de transmisión del sonido en la cóclea. Un relato basado en experimentos reales en los que se sustituyó la linfa de animales de laboratorio por partículas de aluminio y se observaron las vibraciones de la membrana basilar mediante un estroboscopio.

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Premio Nobel de Fisiología o Medicina 1961 — Von Békésy, el físico de la central telefónica que reveló el mapa de frecuencias de la cóclea

Lo que aprenderás al leer este artículo

Comprenderás cómo Békésy, un físico que investigaba las telecomunicaciones de larga distancia en el Ministerio de Correos de Budapest, descubrió cómo se transmite y detectando el sonido en la cóclea hacia el cerebro humano; cómo su dispositivo experimental (agujas microscópicas, microtijeras, estroboscopio y solución salina con partículas de aluminio) permitió observaciones decisivas; y cómo este hallazgo sentó las bases experimentales del implante coclear y la neurociencia auditiva actuales.


Una historia contraria al sentido común — El oído no "escucha" las frecuencias

Solemos imaginar el oído como un "micrófono que recibe vibraciones y envía señales eléctricas al cerebro". Esta imagen es aproximadamente correcta, pero omite el punto clave. El mecanismo por el cual reconocemos diferentes sonidos de manera distinta fue el gran misterio fundamental de la investigación auditiva hasta alrededor de 1930.

Para esa época ya se conocían dos cosas. Primero, que las células ciliadas dentro de la cóclea reciben el estímulo de las ondas sonoras y transmiten la señal a través del nervio auditivo hacia el cerebro. Segundo, el hecho anatómico de que la cóclea es un conducto en forma de espiral que contiene la membrana basilar, la cual divide el conducto en secciones superior e inferior. Hasta ahí llegaba el conocimiento de la época.

El misterio decisivo: ¿Cómo distinguimos los tonos agudos de los graves? Un micrófono no hace esta distinción; simplemente transfiere toda la forma de onda de la vibración en el tiempo como una única señal eléctrica, y la descomposición de frecuencias es tarea del sistema posterior. ¿Es el oído solo un micrófono más, o es el propio oído un hardware que descompone las frecuencias?

La respuesta que reveló Békésy fue la segunda. La cóclea misma es un hardware físico que realiza la descomposición de frecuencias. Cuando el sonido entra en el oído y llega a la cóclea, la membrana basilar vibra con mayor amplitud a diferentes frecuencias según su ubicación. Ya existía dentro de nuestro oído un analizador de espectro físico que convierte la forma de onda de la vibración en el dominio del tiempo en información de posición en el dominio espacial.

En el lenguaje de la informática, este sistema es un FFT (Transformada Rápida de Fourier) de hardware. La estructura física calcula naturalmente lo que el software tendría que calcular.


El panorama de la época — Un año en el que el espacio y la tierra chocaron simultáneamente

1961 fue un año en el que los dos bloques de la Guerra Fría chocaron simultáneamente en el espacio y en la tierra.

En la historia de Corea, el 16 de mayo se produjo en Seúl el golpe militar del 16 de mayo. Una parte del Ejército liderada por el mayor Park Chung-hee tomó el control de Seúl, lo que provocó el colapso de la Segunda República bajo el gabinete de Chang Myon, establecido tras la Revolución de Abril del año anterior. Se estableció la Junta Suprema para la Reconstrucción Nacional y comenzó la era de Park Chung-hee (1961~1979). Es el punto de partida de una época en la que la industrialización y el autoritarismo llegaron juntos.

A nivel mundial, el 12 de abril, Yuri Gagarin realizó con éxito el primer vuelo espacial tripulado de la historia. Desde la nave soviética Vostok 1, completó una órbita terrestre y regresó a salvo. Tras el Sputnik de 1957, este fue el segundo gran hito del programa espacial soviético, lo que llevó al presidente Kennedy a declarar en su discurso ante el Congreso el 25 de mayo el plan Apolo: "enviar a un hombre a la Luna en diez años". En abril, fracasó la invasión de Bahía de Cochinos en Cuba, y el 13 de agosto se construyó el Muro de Berlín, un evento simbólico en el que la Guerra Fría se materializó en un muro de hormigón.

En este año de grandes transformaciones, resulta significativo que el Comité Nobel seleccionara a von Békésy. Fue el reconocimiento a un físico de mediciones precisas y discretas que reveló cómo el microhardware dentro del cuerpo humano procesa la información, en una época en la que la política reconfiguraba el panorama mundial.


Békésy: Física auditiva del Ministerio de Correos de Budapest

Georg von Békésy nació en Budapest en 1899. Tras obtener su doctorado en física en la Universidad de Budapest (1923), comenzó a trabajar inmediatamente en el Ministerio de Correos de Hungría (servicios de correos, telégrafo y teléfono). Aunque este inicio era inusual para un investigador auditivo, este trasfondo fue determinante para sus estudios sobre la audición.

En el Ministerio de Correos, su tarea consistió en investigar las telecomunicaciones telefónicas de larga distancia. El desafío industrial práctico de la época era la calidad del sonido en las llamadas; para mejorarla, era necesario comprender con precisión cómo procesa el sonido el oído humano. La decisión sobre qué bandas de frecuencia mantener y cuáles recortar en los circuitos telefónicos dependía de las características de la audición humana. Esta necesidad industrial llevó al físico a adentrarse en la fisiología auditiva.

Durante su estancia en el Ministerio, se dedicó intensamente a la investigación auditiva, empleando años en el estudio de la estructura del oído humano y los métodos de percepción sonora. Lo que diferenciaba decisivamente su enfoque del de otros investigadores auditivos era su formación como físico: una actitud orientada a resolver el problema mediante mediciones físicas precisas, en lugar de limitarse a observaciones fisiológicas.

Su trayectoria profesional continuó así: fue profesor en la Universidad de Budapest desde 1939, se trasladó a Estados Unidos en 1947 para ser profesor en la Universidad de Harvard (1947–1966) y, en sus últimos años, fue profesor en la Universidad de Hawái (1966–1972). Las investigaciones empíricas realizadas durante su etapa en el Ministerio de Correos de Budapest sentaron las bases de medio siglo de física auditiva.


El experimento decisivo: aguja fina, partículas de aluminio y estroboscopio

El experimento de Békésy consistió en observar físicamente el mecanismo de transmisión del sonido dentro de la cóclea utilizando diversos dispositivos que él mismo diseñó. Su método de medición era el siguiente:

Utilizando microagujas, microtijeras, etc., se perfora un pequeño orificio en el cerebro del animal de experimentación, se extrae el líquido linfático de la cóclea y, en su lugar, se inyecta una solución salina con partículas de aluminio suspendidas, aplicando luego estimulación sonora y observando el movimiento de la membrana basilar mediante un estroboscopio (dispositivo para observar y medir objetos que giran o vibran rápidamente). De este modo, se investiga el proceso de transmisión de las ondas sonoras.

Desglosemos paso a paso el núcleo de este diseño experimental.

¿Por qué se reemplazó el líquido linfático por una solución salina con partículas de aluminio? El líquido linfático dentro de la cóclea es transparente, por lo que sus microvibraciones no pueden verse a simple vista. Al suspender partículas de aluminio, las propias partículas actúan como trazadores que visualizan la vibración del fluido. Esta es la idea precursional de la velocimetría por imagen de partículas (particle image velocimetry, PIV) utilizada hoy en día en la dinámica de fluidos.

¿Por qué un estroboscopio? La membrana basilar vibra cientos o miles de veces por segundo, por lo que es imposible capturar el instante de la vibración con el ojo desnudo o un microscopio convencional. El estroboscopio emite pulsos de luz cortos a una frecuencia específica, haciendo que un objeto que rota o vibra parezca "detenido". Con este método, Bekesy pudo capturar mediante imágenes estáticas cuánto se desplazaba una posición específica de la membrana basilar en un instante determinado.

Este montaje experimental le permitió realizar la observación crucial de la onda viajera (traveling wave). Cuando el sonido entra en la cóclea a través del estribo, una vibración similar a una onda se desplaza hacia el interior sobre la membrana basilar, alcanzando su amplitud máxima en una posición específica y luego atenuándose rápidamente. Los sonidos agudos alcanzan su máxima vibración cerca de la entrada de la cóclea, mientras que los graves lo hacen cerca del extremo interno (ápice): existe un mapa espacial definido para cada frecuencia.


Marco de CS del mapeo frecuencia-espacial

Ahora organicemos su descubrimiento en el lenguaje de la ciencia de la computación (CS).

La FFT (Transformada Rápida de Fourier) es un algoritmo que convierte una señal del dominio del tiempo al dominio de la frecuencia. Si hay una forma de onda vibratoria en el eje temporal, tras pasar por la FFT, la magnitud de cada componente de frecuencia se obtiene en un arreglo separado. Es una operación fundamental omnipresente en el procesamiento de audio, las comunicaciones y la compresión de imágenes.

La cóclea es una FFT física. Cuando la forma de onda vibratoria del eje temporal entra en la cóclea a través del estribo, cada componente de frecuencia se mapea automáticamente a una posición espacial diferente mediante la propagación física de ondas. El cálculo de la FFT se realiza no mediante un algoritmo, sino mediante un fenómeno físico.

El rendimiento de este mapeo es asombroso. La cóclea humana mapea el rango de frecuencias de 20 Hz a 20 kHz en una membrana basilar de aproximadamente 32 mm de longitud en una escala logarítmica. Este mapeo exponencial, donde la frecuencia aumenta exponencialmente por cada milímetro, es la raíz física de por qué el cerebro percibe las octavas en una escala logarítmica.

Este sistema ilustra el compromiso entre hardware y software. La FFT por software consume ciclos de CPU con una complejidad computacional de O(N log N). La FFT física requiere cero ciclos de CPU; en su lugar, necesita un hardware físico con una forma precisa (el gradiente de grosor y rigidez longitudinal de la membrana basilar).

Limitaciones de la analogía: Por supuesto, la cóclea no posee bins de frecuencia uniformes como una FFT discreta. Se asemeja más a un banco de filtros analógicos dispuestos exponencialmente, y su representación de la teoría de la información difiere de una FFT pura debido a la naturaleza estocástica de la actividad neuronal. Sin embargo, el fundamento de esta analogía radica en que coincide la estructura computacional central del mapeo tiempo→espacio.

"La frontera entre sensores y computación se difumina": Este principio es una de las raíces de la visión artificial y la computación neuromórfica actuales. El hecho de que el pipeline de procesamiento de imágenes de las cámaras de los smartphones esté implementado en hardware mediante un ISP (Procesador de Señal de Imagen) es una extensión de esta misma idea.


Legado actual

El descubrimiento de Békésy sigue vigente en la clínica y la neurociencia básica de diversas maneras.

Implante coclear: Dispositivo auditivo protésico que se implanta en pacientes con pérdida auditiva. Un micrófono externo capta el sonido, lo descompuso en varias bandas de frecuencia y transmite las señales de cada banda a múltiples electrodos insertados en la cóclea. Cada electrodo estimula las neuronas auditivas en una ubicación tonotópica específica, permitiendo que el cerebro perciba el sonido con esa frecuencia. El principio de diseño general del dispositivo deriva del mapeo tonotópico de Békésy. Actualmente, se realizan decenas de miles de implantes cocleares al año en todo el mundo, transformando fundamentalmente la vida de las personas con pérdida auditiva.

Mapa auditivo cerebral: La corteza auditiva del cerebro también posee un mapeo tonotópico; es decir, el mapa tonotópico de la cóclea se proyecta directamente en el mapa cerebral. Junto con el mapeo retinotópico de la corteza visual y el mapeo somatotópico de la corteza somatosensorial, es un ejemplo representativo del principio por el cual la información sensorial se organiza en el cerebro en forma de mapas espaciales.

Diseño de audífonos: La filosofía de diseño de los audífonos digitales actuales, que ajustan individualmente la amplificación por cada banda de frecuencia, proviene de la comprensión del mapeo tonotópico. Es un enfoque para compensar la pérdida en bandas de frecuencia específicas asociada a la presbiacusia.

Diagnóstico de trastornos del procesamiento auditivo: El daño en puntos específicos del mapeo tonotópico puede localizarse mediante pruebas auditivas (audiogramas). Esta localización es la base para una focalización precisa en la rehabilitación auditiva.


¿Por qué es importante?

El legado de Békésy es un ejemplo fundamental del principio de que "el hardware físico puede realizar de forma natural cálculos complejos".

El conocimiento dominante de la época era que "el procesamiento de información compleja lo realiza el cerebro". Los ojos reciben luz, los oídos reciben vibraciones y la interpretación de la información es tarea exclusiva del cerebro. Bekésy invirtió este paradigma. Los órganos sensoriales ya realizan un procesamiento significativo de la información: la cóclea no es simplemente un receptor de sonido, sino un analizador de frecuencias. Lo mismo ocurre con la retina. Al recibir la luz, el ojo ya descompone la información en diversos tipos de señales visuales (movimiento, bordes, color). Los órganos sensoriales son unidades de cálculo situadas en la etapa previa al cerebro.

Otra implicación es que "la forma del medio físico determina el cálculo". Sin la forma precisa del gradiente de la membrana basilar (donde el grosor y la rigidez varían exponencialmente a lo largo de su longitud), el mapeo tonotópico sería imposible. La estructura es, en sí misma, el cálculo. Incluso en la era actual, dominada por enfoques definidos por software, este principio sigue siendo una directriz fundamental para el diseño de arquitecturas de hardware.

Lo que reveló un físico de las centrales telefónicas se convirtió en un principio fundamental de la neurociencia: esta es la razón del peso especial de esta historia. Una investigación empírica que partió de problemas de aplicación industrial (la calidad del sonido en las llamadas telefónicas) condujo, medio siglo después, a los implantes cocleares que han transformado la vida de cientos de miles de pacientes con pérdida auditiva. Un caso representativo donde la aplicación y la investigación básica, así como la industria y la clínica, se entrelazan a través de medio siglo.


Resumen de 1961 de von Békésy: El investigador de telecomunicaciones del Instituto de Correos de Budapest observó directamente las ondas progresivas en la membrana basilar de la cóclea utilizando microagujas, solución salina con partículas de aluminio y un estroboscopio. Descubrió el mapeo tonotópico, donde la frecuencia del sonido se traduce en una vibración máxima en una posición específica de la membrana basilar. Es la raíz de los implantes cocleares actuales y de la teoría del mapa auditivo cerebral.

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