Volver a la lista

Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1929 — Eijkman y Hopkins

En una época en la que se creía que todos los padecimientos eran causados por patógenos, dos personas demostraron la existencia de enfermedades causadas por "falta de algo". Cómo los experimentos de Eijkman en Java y de Hopkins en Cambridge dieron lugar al concepto de vitamina.

Intermedio
|
12min
|
Verificado (2026-07)
Progreso0/125 (0%)

Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1929 — Eijkman y Hopkins

Lo que aprenderá al leer este artículo

En una época en la que se creía que todas las enfermedades eran causadas por patógenos, comprenderá cómo dos investigadores demostraron, desde perspectivas distintas, la existencia de "enfermedades causadas por la ausencia de algo", y cómo ese descubrimiento dio origen a la palabra "vitamina", que utilizamos diariamente hoy en día.


Enfermedades sin patógenos

Hasta 1929, la medicina estaba dominada por un marco conceptual poderoso: "Toda enfermedad tiene un patógeno". La era dorada de la bacteriología, liderada por Koch, Pasteur y Ehrlich, consolidó este paradigma. Buscar la causa de una enfermedad significaba, esencialmente, buscar microorganismos: bacterias, protozoos o virus.

Sin embargo, había enfermedades que este marco no podía explicar en absoluto: beriberi, escorbuto y raquitismo. Por más que se investigara, no se encontraban patógenos. No se transmitían de una persona a otra. Aparecían de forma recurrente en grupos poblacionales específicos de diversas regiones.

La respuesta a estas extrañas enfermedades llegó ese año. La clave fue invertir el propio paradigma: "Son enfermedades causadas por la falta de algo". El problema no era lo que estaba presente, sino lo que faltaba. Este cambio de mentalidad permitió la existencia de los multivitamínicos que tomamos a diario hoy en día.


El panorama de la época — La sombra del Jueves Negro

El 24 de octubre de 1929, las acciones colapsaron en la Bolsa de Valores de Nueva York. El "Jueves Negro". A partir de ese día, la economía estadounidense y la mundial se hundieron en la Gran Depresión, que duraría más de una década. Ese año representó los últimos meses de los "locos años 20". La era del jazz, los automóviles y las nuevas fortunas terminó repentinamente a finales de ese otoño.

El anuncio del Nobel se produjo el 30 de octubre de ese mismo año, seis días después del Jueves Negro. Aunque el mundo aún no era consciente de la magnitud del colapso, la primera plana de los periódicos ya estaba ocupada por la crisis bursátil. La historia de los dos investigadores sobre cómo "la deficiencia genera enfermedad" pasó desapercibida en las páginas secundarias. Es un trasfondo irónico: años más tarde, cuando la Gran Depresión se agravó y la desnutrición se extendió masivamente por las ciudades de EE. UU. y Europa, las investigaciones de estos dos científicos comenzaron a citarse repentinamente en las políticas de salud pública de cada gobierno.

En este periodo, la comunidad científica también atravesaba una época de agitación en la física. Fue el año en que Einstein publicó su primer intento de la teoría del campo unificado (en enero), y Hubble confirmó la expansión del universo mediante datos observacionales pocos meses después. En una era en la que la propia visión del mundo se tambaleaba, la medicina también empezaba a cuestionar su antiguo paradigma de que "la enfermedad es una invasión".

Al analizarlo en relación con la historia de Corea, el 3 de noviembre de 1929 fue el día en que tuvo lugar el Movimiento Estudiantil de Gwangju. Un pequeño incidente en un tren escolar se convirtió en una protesta anticolonial entre los estudiantes de toda la región de Gwangju y, poco después, se extendió por todo el país. Ese mismo mes, mientras en Europa se otorgaba el Premio Nobel por el descubrimiento de que "la deficiencia causa enfermedad", en Corea, los estudiantes demostraban empíricamente "cómo la falta de libertad puede desencadenar protestas". Eran deficiencias distintas y manifestaciones empíricas diferentes.


Narrativa de los personajes: el médico militar de Java y el investigador obsesivo de Cambridge

Los dos galardonados eran personas muy diferentes.

Eijkman: cuando la observación refuta la hipótesis

Christian Eijkman nació en los Países Bajos en 1858. Tras formarse como médico militar, fue enviado a las Indias Orientales Neerlandesas (la actual Indonesia). Cuando llegó, el beriberi era común entre el ejército neerlandés y los trabajadores locales de Java. Era una enfermedad que adormecía la sensibilidad de las piernas, causaba hinchazón del corazón y, finalmente, provocaba la muerte.

La hipótesis estándar de la época era la hipótesis de la infección: la idea de que existía algún patógeno. El propio Eijkman comenzó con esta hipótesis. Repitió cultivos bacterianos y experimentos de infección durante varios años, pero no obtuvo resultados.

El punto de inflexión llegó por casualidad: las gallinas que criaba en su laboratorio comenzaron a mostrar repentinamente síntomas idénticos al beriberi. ¿La causa? En ese momento, se les estaba alimentando con el arroz blanco refinado sobrante de la cocina del hospital. Tras volver a alimentarlas con arroz integral, los síntomas de las gallinas desaparecieron.

La primera interpretación de Eijkman fue incorrecta. Inicialmente pensó que "el arroz blanco contenía toxinas". Lo interpretó como un problema de presencia, no de deficiencia. Sin embargo, su subordinado, Greig, lo reinterpretó bajo la hipótesis de la deficiencia: "hay una sustancia necesaria en la cáscara del arroz, y al eliminarla se produce la enfermedad". Eijkman cambió su hipótesis original y aceptó este marco de la deficiencia.

Esta actitud fue la que le valió el Premio Nobel. No aferrarse a su propia hipótesis, sino tener la capacidad de modificarla en la dirección que indican los datos.

Hopkins: la obsesión por el experimento con una dieta refinada

Frederick Gowland Hopkins nació en Inglaterra en 1861. Era un bioquímico de la Universidad de Cambridge. Su enfoque era completamente opuesto al de Eijkman: no la observación clínica, sino experimentos de laboratorio extremadamente controlados.

Dividió a las ratas en dos grupos. Un grupo recibió solo una dieta completamente refinada de caseína (proteína), manteca (grasa), almidón (carbohidrato), sal y agua. Al otro grupo se le añadió únicamente 3 ml de leche a la misma dieta.

El grupo con dieta purificada deja de crecer y se debilita. El grupo con 3 ml de leche crece normalmente. Hopkins repitió este experimento con diversas combinaciones, confirmando que una cantidad ínfima de algo es esencial para el crecimiento normal. Llamó a esta sustancia esencial "accessory food factor" (factor alimentario accesorio). En aquel entonces, aún no existía el término "vitamina".

La razón por la que el descubrimiento de Hopkins fue crucial fue el método de investigación en sí. La observación clínica presenta mucho ruido y dificulta establecer relaciones causales. Hopkins demostró repetidamente en el laboratorio que, controlando todas las demás variables, una sola sustancia en cantidades mínimas podía revertir los resultados del crecimiento. Eran datos difíciles de refutar.


Logro clave — El concepto de deficiencia bajo el marco de CS

Cambio de paradigma: no por presencia, sino por ausencia

El verdadero significado de estos dos descubrimientos no fue el hallazgo de una sustancia específica. Fue que se abrió un nuevo paradigma: de "la enfermedad es una invasión" a "la enfermedad es una deficiencia".

La analogía con CS encaja perfectamente aquí. Es exactamente igual al proceso de diagnosticar cuál es la causa del crash cuando un programa no se ejecuta.

  • Paradigma antiguo: Si un programa falla, es porque hay un bug (invasión) en algún lugar. Un valor incorrecto, una entrada maliciosa o corrupción de memoria. Esto equivale al modelo de enfermedades infecciosas de Koch.
  • Nuevo paradigma: La causa más común de que un programa falle es la falta de algo necesario. Una biblioteca de dependencias no está instalada, una variable de entorno no está configurada o falta un archivo necesario.

Piense en el error ModuleNotFoundError: No module named 'requests' en el log de compilación. No es una invasión. Es un error por ausencia. La solución no es buscar al invasor, sino completar lo que falta. pip install requests.

Durante mucho tiempo, la medicina del siglo XIX vio la enfermedad solo como una "invasión". Eijkman y Hopkins demostraron que muchas enfermedades eran, en realidad, una "missing dependency" (dependencia faltante). El beriberi era el estado de una biblioteca de tiamina (B1) no instalada. El escorbuto era la ausencia de la biblioteca de vitamina C. El raquitismo era la ausencia de la biblioteca de vitamina D.

Sin embargo, esta analogía se rompe aquí. Las dependencias de software se declaran explícitamente, por lo que el log indica con precisión qué es lo que falta. Pero el metabolismo humano no contaba con una lista de dependencias explícita. Para saber qué faltaba, era necesario replicar experimentalmente la diferencia entre la presencia y la ausencia de esa sustancia. Por eso Hopkins repitió el experimento de la dieta purificada durante años: era una tarea de ingeniería inversa para extraer, una a una, las especificaciones de dependencia del cuerpo humano.

El nombre "vitamina"

Basándose en las observaciones de Eijkman y los experimentos de Hopkins, el bioquímico polaco Casimir Funk acuñó el término en 1912: "Vitamine" — "amina (amine) esencial (vital)". Más tarde, al descubrirse que estas sustancias no eran todas aminas, la última "e" se eliminó, convirtiéndose en vitamin.

Durante los siguientes 25 años, cada vitamina fue aislada químicamente y nombrada una por una: B1, C, D, A, K, E... Esa es la lista que vemos hoy en los frascos de multivitamínicos. Los dos primeros elementos de esta lista eran el beriberi (B1) y el retraso del crecimiento (A), y eran la correspondencia exacta de los premios Nobel de aquel año.

El significado del retraso en el premio

El descubrimiento original de Eijkman fue en 1897; los experimentos de Hopkins, en 1912. El Premio Nobel llegó en 1929. Hubo un retraso de 32 y 17 años, respectivamente. ¿Por qué tardó tanto?

En aquel entonces, el Comité Nobel mantuvo ambos descubrimientos como candidatos durante mucho tiempo, evaluándolos cuidadosamente. Se cuestionaban si el concepto de deficiencia era realmente válido, si existían otras explicación alternativas y si este descubrimiento perduraría. Solo otorgaron el premio tras más de 25 años de verificación. Este proceso de validación tan cauteloso fue, en sí mismo, lo que otorgó peso al premio.

Esta cautela es hoy el principio del Premio Nobel de Fisiología o Medicina: el premio no se otorga inmediatamente tras el descubrimiento, sino cuando este ha resistido la prueba del tiempo. Un retraso de 30 años no es extraño; es ese periodo de verificación lo que construye la credibilidad del premio.


Por qué es importante

Los premios Nobel de Eijkman y Hopkins siguen siendo relevantes hoy en tres niveles.

Nivel científico: Con la consolidación del concepto de vitamina, nació la nutrición del siglo XX. Las recomendaciones de ingesta diaria (RDA) de cada país, las políticas de fortificación de alimentos (como la vitamina D en la leche o el ácido fólico en la harina) y la prescripción de vitaminas para embarazadas; todas estas prácticas tienen su raíz en este premio de 1929.

Nivel de salud pública: El beriberi, el escorbuto y el raquitismo han desaparecido casi por completo en los países desarrollados; esto no es casualidad. Tras establecerse el marco de las deficiencias, los gobiernos respondieron con políticas de fortificación de alimentos y programas de alimentación escolar. Como resultado, este premio cambió la vida de miles de millones de personas.

Nivel de marco diagnóstico: Hoy, cuando observamos fatiga crónica, retraso del crecimiento o síntomas neurológicos de origen desconocido, siempre nos preguntamos "si falta algo". Estas dos personas introdujeron este hábito diagnóstico en una época en la que no existía.

Nos dejan una lección: "Si algo va mal, no te limites a mirar lo nuevo que ha llegado, sino comprueba también si falta algo que debería estar ahí". Este es un principio que funciona igual en el diagnóstico clínico, la depuración de sistemas e incluso en la gestión de organizaciones. Si un equipo funciona de forma extraña, no hay que observar solo los problemas nuevos, sino también si hay una deficiencia de los recursos, la información o la comunicación que deberían estar presentes.

Mientras lee esta oración, es probable que en hospitales de todo el mundo se estén diagnosticando enfermedades por deficiencia. Las raíces de ese marco diagnóstico se remontan a los gallineros de Java y a las jaulas de ratones de Cambridge de hace 100 años.


Resumen del origen del concepto de deficiencia: En una época dominada por el enfoque en las enfermedades infecciosas, Eijkman demostró la existencia de "enfermedades causadas por la carencia" mediante la comparación entre arroz integral y arroz pulido, mientras que Hopkins lo hizo comparando dietas refinadas con la adición de leche. Este enfoque de deficiencia dio origen al concepto de vitamina y sentó las bases de la nutrición y la salud pública del siglo XX.

mermaid

→ Experimenta con código: DevBench — Diagnóstico de dependencias faltantes → Explora conceptos de CS: DryBench — Errores de carencia y registros de dependencias

💬 Preguntas y comentarios

0 comentarios

Puedes publicar sin iniciar sesión. Los comentarios de invitados no pueden editarse ni eliminarse después.

0/2000

Cargando...