Volver a la lista

Premio Nobel de Fisiología o Medicina de 1923 — Frederick Banting y John Macleod

Un hito sin precedentes: descubierto en un año y medio, probado en humanos y hasta el Premio Nobel, en una velocidad sin igual. Banting, el ganador más joven a los 41 años. Sin embargo, detrás de esto hubo conflictos entre cuatro personas y una gran disputa por la distribución del premio monetario del Nobel.

Intermedio
|
12min
|
Verificado (2026-07)
Progreso0/125 (0%)

Premio Nobel de Fisiología o Medicina 1923 — Frederick Banting y John Macleod

Lo que aprenderá al leer este artículo

Comprenderá la historia de apenas un año y medio —un periodo sin precedentes— desde el descubrimiento de la insulina hasta el Premio Nobel, cómo se produjeron los conflictos entre cuatro personas y por qué hoy solo recordamos a Banting y Macleod.


El proceso acelerado: de descubrimiento a administración y Nobel en un año y medio

Por lo general, el intervalo entre un descubrimiento científico y el Premio Nobel es de 10 a 30 años. Esto se debe a que el comité requiere que se demuestre la relevancia del hallazgo, se verifique su aplicación clínica y se acumulen investigaciones posteriores para tener plena certeza.

La insulina fue la excepción:

  • Verano de 1921 — Éxito de los experimentos con perros de Banting y Best
  • Enero de 1922 — Primera administración en humanos, caso de Leonard Thompson
  • Primavera-verano de 1922 — Ampliación de los ensayos clínicos y sucesivos reportes de resultados dramáticos
  • Octubre de 1923 — Decisión del Comité Nobel

Todo ocurrió en un año y medio. El Comité Nobel actuó con tal rapidez porque el impacto clínico del descubrimiento fue demasiado inmediato y evidente. Antes de la insulina, el pronóstico para los niños con diabetes tipo 1 era la muerte a los pocos meses o entre 1 y 2 años tras el diagnóstico. Tras la insulina, esos niños pudieron empezar a vivir como nosotros hoy. Cualquiera que hubiera presenciado este contraste habría quedado convencido.

Sin embargo, tras este triunfo acelerado, se ocultaba un intenso conflicto entre cuatro personas.


El panorama de la época — El apogeo de los "locos años 20"

1923 fue el año en que los "locos años 20" alcanzaron su plenitud. La economía estadounidense crecía de forma explosiva, el jazz se convirtió en el eje de la cultura y se consolidaban el sufragio femenino y las nuevas normas sociales. Europa aún atravesaba las dificultades de la posguerra, pero el ritmo de recuperación ya había comenzado.

Algunos hitos simbólicos:

  • Hiperinflación alemana — El marco colapsó hasta el punto de usarse billetes como papel tapiz
  • Putsch de Múnich (noviembre) — El primer intento de golpe de Estado de Hitler fracasa. Su juicio lo catapultó a la fama, sembrando las semillas del nazismo
  • Proclamación de la República de Turquía (octubre) — Fin del Imperio Otomano y modernización de Kemal Atatürk
  • Primera emisión de la BBC (finales de 1922) — El inicio de una nueva era de los medios de comunicación de masas

Desde la perspectiva de la historia de la medicina, este periodo marcó el inicio de la era de las hormonas. La insulina se convirtió en el primer tratamiento hormonal producido a gran escala. Posteriormente, la tiroxina, el cortisol, la hormona del crecimiento, el factor de crecimiento similar a la insulina y las hormonas sexuales fueron purificadas sucesivamente e incorporadas a la práctica clínica. El origen de esta tendencia fue la insulina.

Al analizarlo en el contexto de la historia de Corea, 1923 fue el año del Gran Terremoto de Kantō (1 de septiembre). El terremoto en sí fue una catástrofe, pero posteriormente el gobierno japonés y los grupos de autodefensa masacraron a unas 6.000 personas de origen coreano. Civiles inocentes, incluidos estudiantes y trabajadores coreanos, fueron asesinados debido a rumores infundados. Este incidente dejó una profunda cicatriz en las relaciones entre Corea y Japón. Mientras la insulina salvaba vidas de niños en Europa y América del Norte, los coreanos estaban siendo masacrados en el país vecino.


Narrativa de los personajes: la intensa colaboración de cuatro personas

Frederick Banting: el autor original de la idea

Banting nació en 1891 en Ontario, Canadá. Era cirujano ortopédico en una zona rural del oeste de Ontario y, debido a la baja afluencia de pacientes, impartía clases como profesor adjunto en una universidad local. La noche del 30 de octubre de 1920, mientras se preparaba para la clase del día siguiente y leía un artículo, tuvo una revelación inesperada.

Posteriormente, envió cartas a varias universidades en busca de un lugar donde poner a prueba su idea. Aunque la mayoría lo rechazaron, Macleod, de la Universidad de Toronto, fue el único que mostró interés. Banting cerró las puertas de su clínica y se trasladó a Toronto.

La personalidad de Banting era obstinada y emocional. Era extremadamente sensible respecto a la autoría de sus ideas y le costaba reconocer las contribuciones de los demás. Este temperamento fue la raíz de los conflictos posteriores.

Charles Best: el asistente estudiantil

Charles Best (1899–1978) era un estudiante de cuarto año de medicina en Toronto. Cuando Macleod asignó un asistente de investigación a Banting, Best fue seleccionado como uno de los dos estudiantes candidatos. Existe la leyenda de que él y otro estudiante, Clark Noble, decidieron quién participaría en el experimento de verano lanzando una moneda al aire; si esto fuera cierto, Noble perdió la oportunidad de cambiar su vida con ese lanzamiento.

Best realizó los primeros experimentos cruciales junto con Banting. Sin embargo, al ser estudiante, no recibió el Premio Nobel. Este hecho fue una fuente de dolor para Banting durante toda su vida.

John Macleod: el jefe de laboratorio

John J.R. Macleod (1876–1935) era el jefe del departamento de fisiología de la Universidad de Toronto. Sin él, la idea de Banting no habría pasado de una idea sin laboratorio. Sin embargo, pasó la mayor parte del verano de 1921 de vacaciones en Europa, dejando los experimentos iniciales cruciales a cargo de Banting y Best. Esta ausencia sembró en Banting el resentimiento por la "cuota del Premio Nobel".

No obstante, Macleod desempeñó un papel crucial en el diseño de la metodología experimental, el suministro de materiales y la interpretación de los resultados. El Comité Nobel reconoció esto y lo designó como co-ganador. Banting se enfureció enormemente con esta decisión.

James Collip: el mago de la purificación

James Collip (1892–1965) fue un bioquímico de la Universidad de Alberta. Fue invitado por Macleod para resolver el problema de la purificación del extracto inicial de insulina. El extracto crudo de Banting y Best presentaba efectos secundarios graves, lo que causó problemas en la primera administración humana. Solo después de que Collip mejorara significativamente el método de purificación, se obtuvieron resultados exitosos en la segunda administración.

Collip fue quien realmente convirtió la insulina en una forma clínicamente utilizable, pero el Premio Nobel no le fue otorgado.

Distribución del premio Nobel y conflictos

Banting se enfureció al conocer la noticia del Premio Nobel. Su socio, Best, no lo recibió junto con él; en su lugar, Macleod, a quien Banting resentía por su ausencia, sí lo recibió. Banting entregó la mitad de su premio a Best. Macleod respondió a esto entregando la mitad de su premio a Collip. Esta redistribución del premio fue una protesta cortés de los dos galardonados contra la decisión del Comité Nobel.

La lección que esta historia nos deja es: los grandes descubrimientos suelen ser el producto de colaboraciones conflictivas entre varias personas. El hecho de que hoy recordemos solo los nombres de Banting y Macleod se debe a la decisión del Comité Nobel, no a que ellos dos fueran los únicos que realizaron el descubrimiento.


Logro principal — Restauración de la señal hormonal perdida

El cuadro clínico de la diabetes tipo 1

Mucho antes de que se comprendiera la causa actual de la diabetes tipo 1 — la destrucción autoinmune de las células beta pancreáticas —, el cuadro clínico ya estaba bien definido:

  1. Aparición en una edad temprana
  2. Pérdida rápida de peso
  3. Sed extrema y poliuria
  4. Presencia de glucosa en la orina (diabetes mellitus)
  5. Coma y muerte por cetoacidosis

La causa es la deficiencia de insulina, pero como la sustancia misma, la insulina, aún no se había establecido, ni siquiera se podía definir dicha deficiencia. El experimento de Banting definió esta deficiencia y, al mismo tiempo, proporcionó un método para suplirla.

Acción de la insulina

Si resumimos la función de la insulina mediante una analogía de CS (Ciencias de la Computación): las células reciben glucosa de la sangre para usarla como energía. Sin embargo, la mayoría de las células no exponen los transportadores de glucosa (GLUT4) en su superficie sin la presencia de insulina. La insulina es la llave que envía a la célula la señal de "acepta la glucosa".

Esto es similar a la señal de activación de un recolector de basura (garbage collector) en software. La insulina es una señal sistémica que indica: "hay mucha glucosa en la sangre, absórbanla y almacénla en las células". Sin esta señal, las células no pueden absorber la glucosa aunque esta abunde, por lo que se acumula continuamente en la sangre. Esta es la causa de la hiperglucemia, que finalmente deriva en diversas complicaciones.

La insulina también da órdenes de almacenamiento al hígado: "Almacena la glucosa como glucógeno". Y a las células grasas les ordena: "Crea y almacena grasa". En otras palabras, la insulina es una señal anabólica (anabolic signal).

Sin embargo, esta analogía se rompe aquí. El recolector de basura (garbage collector) de un software es completamente automático y predecible, pero el sistema de la insulina presenta una sensibilidad distinta según cada persona, cada momento y cada situación. Comprender hoy la resistencia a la insulina (diabetes tipo 2) implica también abordarlo desde la perspectiva de esta variabilidad individual.

Impacto clínico

En los meses posteriores a la primera administración de insulina, niños diabéticos de todo el mundo comenzaron a recuperarse. Existen fotografías famosas que muestran la recuperación de estos niños. Niños que solo eran piel y huesos antes del tratamiento con insulina y niños con aspecto saludable semanas después —este contraste grabó el impacto de la insulina en el mundo.

La Universidad de Toronto recibió la cesión de la patente de la insulina por 1 dólar y la abrió al mundo. Sin esta decisión, el acceso a la insulina habría sido extremadamente limitado. Queda registrada como un precedente representativo de la decisión de hacer que los medicamentos sean accesibles para el público.


¿Por qué es importante?

El Premio Nobel de Banting y Macleod fue la consolidación del principio de que "la deficiencia hormonal puede tratarse mediante la reposición hormonal". Este principio dio origen al gran campo de la terapia de reemplazo hormonal (hormone replacement therapy). El hipotiroidismo con tiroxina, la insuficiencia suprarrenal con cortisol, la menopausia con estrógeno y los trastornos del crecimiento con hormona del crecimiento —todos se basan en este principio.

Un significado aún mayor es el precedente de "convertir los descubrimientos científicos en un bien público". La cesión de la patente por 1 dólar de la Universidad de Toronto sentó el precedente para muchas decisiones posteriores, como el acceso abierto a la producción masiva de penicilina y la distribución pública de la vacuna contra la poliomielitis. Aunque la insulina sigue siendo objeto de debate en cuanto a su accesibilidad (debido al problema de los precios de los análogos modernos de insulina), ese mismo debate es el resultado de las expectativas creadas por la decisión original.

Nos deja una lección: "La revolución ocurre cuando una idea tenaz se encuentra con un laboratorio prudente". La tenacidad de Banting y la prudencia de Macleod —eran personalidades opuestas y chocaban con frecuencia—, pero ese conflicto dio lugar al descubrimiento. Si solo hubiera habido tenacidad, habría terminado sin experimentos; si solo hubiera habido prudencia, habría terminado sin intentos decisivos.

Mientras lees estas líneas, millones de niños con diabetes tipo 1 en todo el mundo viven gracias a la insulina. Sus vidas tienen sus raíces en las notas de aquel cirujano ortopédico canadiense que no pudo dormir la noche del 30 de octubre de 1920.


Resumen de la señalización de la insulina y la recuperación clínica: La insulina es una hormona que envía la señal de absorción de glucosa a las células. Ante su deficiencia, aunque la glucemia sea elevada, las células carecen de nutrientes, se produce el consumo de grasas y músculos, y se progresa hacia la cetoacidosis. La administración de insulina restaura todo este circuito.

mermaid

→ Experimenta con código: DevBench — Difusión de señales y restauración de estado → Explora conceptos de CS: DryBench — Señales de activación y recuperación del sistema

💬 Preguntas y comentarios

0 comentarios

Puedes publicar sin iniciar sesión. Los comentarios de invitados no pueden editarse ni eliminarse después.

0/2000

Cargando...