Los genomas de perros antiguos extienden su registro genético más de 5.000 años hacia el pasado

Contexto
Se ha obtenido evidencia genómica antigua que aporta información sobre el lugar que ocupaban los perros en las primeras comunidades humanas. El 26 de marzo de 2026, Nature Briefing informó de que investigadores habían recuperado genomas de perros de restos de hace entre 14.000 y 16.000 años hallados en yacimientos de Europa y Oriente Medio. Estos resultados extienden el registro genético de los perros más de 5.000 años hacia el pasado.
Hallazgos principales
Según el boletín, los investigadores también identificaron una población temprana de perros domesticados, distribuida por Eurasia occidental y mantenida por diversos grupos de cazadores-recolectores. Nature Briefing describió el resultado como evidencia de que distintos grupos humanos trasladaban e intercambiaban perros. Los resultados respaldan la idea de que los perros eran importantes en comunidades tempranas con formas de vida diferentes.
Significado y perspectivas
Lo que este hallazgo extiende hacia el pasado es el registro genético de los perros que puede establecerse a partir de genomas. No significa que la domesticación de los perros o su convivencia con los humanos comenzara más de 5.000 años antes. El boletín disponible, por sí solo, no permite confirmar el número de muestras, los métodos de análisis ni las rutas de intercambio entre grupos; por ello, resulta difícil extraer conclusiones firmes sobre los orígenes concretos de la domesticación o las rutas de desplazamiento.
Fuente: Nature Briefing, 26 de marzo de 2026
Published online: March 26, 2026; DOI: 10.1038/d41586-026-00992-0
The genetic analysis of 15,000-year-old dog remains underscores their early significance to human communities with varied lifestyles, alongside insights into academic credentialing trends and adaptive research methodologies in environmental science under financial constraints.
Los genomas de perros más antiguos amplían el intervalo temporal en el que se puede comparar, con evidencia genética, la relación entre los primeros grupos humanos y los perros. Estudios futuros podrían compararlos con genomas de perros antiguos de otros yacimientos para evaluar hipótesis sobre la distribución de las poblaciones caninas y los desplazamientos e intercambios entre grupos humanos. Se trata de una posible aplicación en investigación; no significa que estos resultados hayan establecido una ruta de intercambio concreta ni el inicio de la domesticación.