El inhibidor de JAK1 povorcitinib, tomado una vez al día, mejora la hidradenitis supurativa frente a placebo en ensayos de fase 3

Antecedentes
En dos ensayos de fase 3, el povorcitinib oral aumentó significativamente, frente a placebo, la tasa de respuesta de las lesiones a las 12 semanas en pacientes con hidradenitis supurativa (HS) moderada o grave. La HS es una enfermedad inflamatoria crónica que causa nódulos muy dolorosos, abscesos, túneles que drenan pus y cicatrices. Además del dolor, el pus y el olor suponen una carga considerable para la vida social de los pacientes. Las opciones de tratamiento están aumentando, pero sigue habiendo importantes necesidades médicas sin cubrir. El artículo señala que los tratamientos aprobados para la HS moderada o grave incluyen biológicos subcutáneos dirigidos contra el factor de necrosis tumoral (TNF) o la interleucina 17 (IL-17). Algunos pacientes no responden a los tratamientos existentes o pierden respuesta con el tiempo. La vía de administración también puede ser un obstáculo para quienes prefieren evitar las inyecciones.
Hallazgos principales
El estudio, publicado en Nature Medicine, evaluó povorcitinib, un inhibidor selectivo de la cinasa Janus 1 (JAK1). Los ensayos STOP-HS1 y STOP-HS2, aleatorizados, de doble ciego y controlados con placebo, tenían el mismo diseño e incluyeron a 608 y 619 adultos, respectivamente. Participaron pacientes con respuesta insuficiente al tratamiento sistémico existente, intolerancia a este o contraindicación para recibirlo.
Los pacientes recibieron povorcitinib 45 mg o 75 mg una vez al día, o placebo. El periodo total de tratamiento fue de 54 semanas, pero la comparación con placebo se limitó a las primeras 12 semanas. Después, los participantes del grupo placebo cambiaron a la dosis de povorcitinib asignada previamente y continuaron el tratamiento durante 42 semanas.
La variable principal fue la tasa de respuesta clínica 50 de la hidradenitis supurativa (Hidradenitis Suppurativa Clinical Response 50, HiSCR50) en la semana 12. Esta respuesta exige una reducción de al menos el 50% respecto al inicio en el recuento combinado de abscesos y nódulos inflamatorios, sin aumento respecto al inicio en el número de abscesos ni en el de túneles de drenaje. La definición no excluye la aparición de lesiones nuevas. En STOP-HS1, alcanzaron la HiSCR50 el 40,2% (82/204) de los pacientes del grupo de 45 mg, el 40,6% (82/202) del grupo de 75 mg y el 29,7% (60/202) del grupo placebo. En STOP-HS2, las tasas fueron del 42,3% (88/208) en cada uno de los dos grupos de dosis y del 28,6% (58/203) con placebo. En ambos ensayos, las dos dosis produjeron una mejora estadísticamente significativa frente a placebo.
También se observaron reducciones de los túneles de drenaje y mejoras del dolor y la calidad de vida. Sin embargo, no todas las variables secundarias clave alcanzaron significación estadística de forma consistente en ambos ensayos. Por ejemplo, la HiSCR75 aplica las mismas restricciones al aumento del número de lesiones que la HiSCR50, pero exige una reducción de al menos el 75% en el recuento combinado de abscesos y nódulos inflamatorios. Fue significativa con ambas dosis en STOP-HS2, pero no alcanzó en STOP-HS1 el umbral ajustado por pruebas múltiples. La respuesta se mantuvo hasta la semana 54 y, en general, la reducción de túneles de drenaje fue mayor en el grupo de 75 mg. Sin embargo, la eficacia a largo plazo se presentó mediante estadísticas descriptivas y no se realizó una prueba formal de comparación entre dosis.
En el análisis de seguridad combinado de 54 semanas, que incluyó a pacientes que cambiaron desde placebo, se notificaron acontecimientos adversos graves surgidos durante el tratamiento en el 5% del grupo de 45 mg y el 6% del grupo de 75 mg. El acné, un acontecimiento adverso frecuente, se notificó en el 17% y el 20%, respectivamente. Una muerte de causa desconocida fue considerada por el investigador como no relacionada con el tratamiento, y no se notificaron señales de seguridad nuevas o inesperadas.
Significado y perspectivas
Estos resultados aportan evidencia clínica sobre un candidato terapéutico oral de administración una vez al día para la HS moderada o grave. Povorcitinib inhibe la enzima intracelular JAK1 y modula la señalización de las citocinas inflamatorias. No obstante, los ensayos no lo compararon directamente con los fármacos inyectables existentes, por lo que resulta difícil interpretar los resultados como una demostración de que es superior a ellos o puede sustituirlos.
Los resultados a largo plazo tampoco cuentan con una comparación con placebo después de la semana 12 y están sujetos al efecto de los abandonos. Que no se hayan comunicado señales de seguridad nuevas no significa que no existan riesgos de episodios cardiovasculares, trombosis o infecciones. También debe tenerse en cuenta la limitación que supone haber excluido a pacientes con antecedentes como enfermedad cardiovascular importante o trombosis. Los estudios posteriores y la evaluación regulatoria deberán aclarar mejor los beneficios y riesgos a largo plazo, la dosis adecuada y los pacientes que podrían recibir el tratamiento.
Fuentes: Artículo de Nature Medicine, texto completo público de Europe PMC.
Nature Medicine, Published online: 23 July 2026; doi:10.1038/s41591-026-04534-zIn a pair of pivotal phase 3, placebo-controlled, randomized clinical trials, the oral JAK1 inhibitor povorcitinib significantly reduced abscesses and inflammatory nodules in patients with moderate to severe hidradenitis suppurativa.
Estos resultados clínicos indican que el tratamiento oral podría convertirse en una opción adicional para adultos con HS moderada o grave que prefieren evitar las inyecciones o no han respondido suficientemente a los tratamientos sistémicos existentes. Si en el futuro se autoriza y se establecen criterios de prescripción, los profesionales sanitarios y los pacientes podrían utilizar esta evidencia para valorar conjuntamente las preferencias sobre la vía de administración, las mejoras esperadas de las lesiones y el dolor, y los riesgos de seguridad. Sin embargo, los ensayos no demostraron directamente una mayor adherencia al tratamiento ni menos visitas clínicas. Tampoco confirmaron las ventajas del almacenamiento a temperatura ambiente, los criterios para cambiar de fármaco tras un fracaso terapéutico ni la selección personalizada de dosis según el número de túneles de drenaje. Para su aplicación en la práctica clínica se necesitan más comparaciones con los inyectables existentes y datos adicionales de seguridad a largo plazo.