La terapia CAR-T contra CD19 reduce la actividad de la artritis reumatoide refractaria en seis pacientes: resultados de fase 1

Terapia celular evaluada en la artritis reumatoide refractaria
En un estudio no aleatorizado de fase 1, los seis pacientes con artritis reumatoide grave y refractaria al tratamiento que recibieron células T con receptor de antígeno quimérico dirigidas contra CD19 (células CAR-T) mostraron una mejoría en la actividad de la enfermedad. Se notificó remisión en tres pacientes. Sin embargo, todos presentaron síndrome de liberación de citocinas (CRS), por lo que las respuestas clínicas deben valorarse junto con los resultados de seguridad.
Publicado en Nature Medicine, el estudio corresponde a la parte de fase 1 del ensayo COMPARE de fase 1/2, que sigue en curso. El equipo evaluó la seguridad y la eficacia de mivocabtagene autoleucel (miv-cel), una terapia CAR-T autóloga contra CD19. También examinó los cambios clínicos asociados con la depleción de células B y las respuestas celulares y de autoanticuerpos. La terapia tiene como diana CD19; no puede describirse como un método que elimina selectivamente solo las células B autorreactivas.
Respuestas clínicas y acontecimientos adversos durante 36–52 semanas de seguimiento
Los seis participantes, tres hombres y tres mujeres, dieron positivo en anticuerpos contra proteínas citrulinadas (ACPA). Suspendieron todos los fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad, recibieron el acondicionamiento estándar para la depleción linfocitaria y, después, una única dosis de miv-cel. El seguimiento de seguridad y eficacia duró 36–52 semanas.
La variable principal fue la incidencia y la gravedad del CRS, el síndrome de neurotoxicidad asociado a células efectoras inmunitarias (ICANS) y los acontecimientos adversos durante las primeras cuatro semanas tras la infusión. Los seis pacientes presentaron CRS de grado 1–2. No se notificaron ICANS ni acontecimientos adversos graves, pero se registró un caso de elevación de aminotransferasas de grado 3 como toxicidad limitante de dosis. Se resolvió sin secuelas. El equipo consideró que se había cumplido el criterio de valoración principal y que los resultados de seguridad permitían avanzar a la fase 2.
La actividad de la enfermedad mejoró en todos los pacientes mientras permanecían sin tratamiento inmunosupresor. En la última visita de seguimiento, la reducción mediana de la puntuación de actividad de la enfermedad en 28 articulaciones que incorpora la proteína C reactiva (DAS28-CRP) fue del 34%. La remisión según los criterios DAS28-CRP se notificó en tres de los seis pacientes, y la respuesta de mejora del 70% según los criterios del Colegio Estadounidense de Reumatología (ACR70), también en tres de los seis. Se observó mejoría en todos, pero no todos alcanzaron la remisión.
Se observó depleción de células B CD19 positivas en sangre y tejido, junto con una disminución sostenida de los autoanticuerpos. Los ACPA contra la vimentina citrulinada modificada pasaron de positivos a negativos en cuatro de seis pacientes; el factor reumatoide de tipo inmunoglobulina M (IgM) hizo lo mismo en cinco de seis. Estos cambios en los anticuerpos deben distinguirse de la regeneración de células B normales o de la eliminación completa de células B patógenas. El resumen proporcionado no informó de estos dos últimos resultados.
Resultados iniciales que respaldan una evaluación adicional
Este estudio aporta datos de tolerabilidad a corto plazo y una señal de mejoría clínica con CAR-T contra CD19 en pacientes cuya enfermedad no respondía al tratamiento. Sin embargo, fue un estudio no aleatorizado de fase 1 con seis participantes, y el resumen proporcionado no incluye resultados de un grupo comparador. Estos datos por sí solos no permiten determinar si el tratamiento supera a las terapias existentes, si la remisión dura años o qué efecto tiene sobre el daño y la función articulares.
La mejoría de la actividad de la enfermedad observada en todos los participantes respalda una evaluación adicional. También deben considerarse los acontecimientos adversos, incluidos el CRS y la elevación de aminotransferasas. El equipo presentó fundamentos para avanzar a la fase 2, pero el resumen por sí solo no permite identificar el fármaco comparador ni confirmar si ya comenzó la inclusión de participantes. El diseño y los resultados del estudio se contrastaron con el resumen del artículo indexado en Europe PMC.
Nature Medicine, Published online: 27 August 2026; doi:10.1038/s41591-026-04603-3In the phase 1 part of the ongoing phase 1/2 COMPARE trial, CD19 CAR T cell treatment of patients with severe, treatment-refractory rheumatoid arthritis was well tolerated with clinical improvement seen in all patients.
Estos resultados fundamentan la evaluación de la terapia CAR-T autóloga contra CD19 en ensayos clínicos posteriores para pacientes con artritis reumatoide grave y ACPA positiva que no responde a los tratamientos existentes. En un entorno de investigación, una aplicación concreta consistiría en seguir los cambios en la actividad de la enfermedad y los autoanticuerpos, junto con el CRS, la neurotoxicidad y las alteraciones de las enzimas hepáticas, después del acondicionamiento para la depleción linfocitaria y de una única infusión. La actividad de la enfermedad mejoró en todos los pacientes y algunos alcanzaron la remisión, pero los resultados no garantizan una remisión prolongada sin medicación ni la recuperación de una función articular normal. Para determinar el posible alcance de su uso clínico, estudios posteriores deberán evaluar la duración de la respuesta, la seguridad y el beneficio frente a los tratamientos existentes.