Pfizer ampliará su programa de reducción de costes a $6.7 mil millones para compensar la disminución de los ingresos de COVID-19 y los deterioros de ADC

Costos de reestructuración para abordar el fin de los ingresos relacionados con COVID-19
Pfizer (PFE) está ampliando su objetivo de reducción de costos a $6.7 mil millones para 2029 con el fin de abordar la disminución de los ingresos por COVID-19 y las presiones por la expiración de patentes. Comirnaty (tozinameran), codesarrollada con BioNTech (BNTX), es una vacuna de ARNm aprobada y comercializada que se dirige a la proteína spike del SARS-CoV-2, la cual recibió la aprobación completa de la FDA el 23 de agosto de 2021. Sin embargo, los ingresos disminuyeron de $37.8 mil millones en 2022 a $4.4 mil millones en 2025. En 2025, los ingresos totales por productos de COVID-19, incluyendo Paxlovid (nirmatrelvir/ritonavir), fueron aproximadamente $6.5 mil millones, con una proyección de $5 mil millones en 2026. Esta reestructuración se centra más en el rediseño de los costos fijos para alinearlos con la reducción de ingresos, en lugar de responder a fluctuaciones temporales en la demanda.
Los fracasos clínicos y las retiradas del mercado aumentan la carga de asignación de capital
Sigvotatug vedotin, adquirido mediante la adquisición por $43 mil millones de Seagen, es un conjugado anticuerpo-fármaco (ADC) de Fase 3 dirigido a la integrina beta-6 y que administra monometil auristatina E. En el ensayo de Fase 3 SigVie-002 para cáncer de pulmón no microcítico no escamoso, no demostró una mejora estadísticamente significativa en la supervivencia global en comparación con el docetaxel, un tratamiento estándar de segunda línea. Como resultado, Pfizer reconoció un cargo por deterioro de $3.8 mil millones de dólares relacionado con estos activos. Esto llevará a una reevaluación de la tasa de éxito de los activos de desarrollo en etapa tardía y del periodo de recuperación del precio de adquisición de Seagen en el competitivo mercado del cáncer de pulmón, que ya incluye Keytruda (pembrolizumab), Opdivo (nivolumab) y varios otros ADCs.
La retirada de Oxbryta destaca los riesgos de los activos adquiridos
Oxbryta (voxelotor), adquirido a través de la compra de Global Blood Therapeutics, es un tratamiento aprobado que inhibe la polimerización de la hemoglobina falciforme y recibió la aprobación acelerada de la FDA el 25 de noviembre de 2019. Pfizer interrumpió las ventas globales y los ensayos clínicos el 25 de septiembre de 2024, citando un desequilibrio en las crisis de oclusión vascular y los eventos de mortalidad, y reconoció un cargo por deterioro adicional de $525 millones en el segundo trimestre de 2026. Dado que la hidroxiurea, Endari (L-glutamina) y Adakveo (crizanlizumab), junto con el trasplante de células madre hematopoyéticas, siguen siendo opciones de tratamiento, esto resalta los costes financieros de la gestión de la seguridad posterior a la adquisición, además de la pérdida de acceso para los pacientes.
La calidad del crecimiento no-COVID y el ahorro de costes es clave
Los ingresos del segundo trimestre fueron de aproximadamente $15 mil millones, un aumento 1% interanual, con la cartera no-COVID creciendo un 5%. La compañía ha elevado el límite inferior de su previsión de ingresos 2026 a $60.5 mil millones, con un rango de $60.5 mil millones a $62.5 mil millones. Eliquis (apixabán, un inhibidor del factor Xa) generó $6.494 mil millones en ingresos 2025, mientras que la cartera de Vynkeleis (tavapadis, un estabilizador de la transtiretina) generó $6.38 mil millones, e Ibrance (palbociclib, un inhibidor de CDK4/6) generó $4.12 mil millones, compensando la disminución en los ingresos COVID-19. Los ahorros de costes adicionales incluyen aproximadamente $1.5 mil millones en costes de fabricación y eficiencias en las organizaciones de comercialización, investigación y desarrollo, y de soporte. Por lo tanto, el enfoque de las decisiones de inversión no se centra solo en la magnitud del ahorro de costes, sino en si este se traduce en una mejora de la productividad en investigación y desarrollo y de los márgenes operativos.
El ahorro de costos de $6.7 mil millones sirve como un amortiguador a corto plazo para proteger el beneficio por acción de $2.80 a $3.00 mientras los ingresos por productos de COVID-19 disminuyen de aproximadamente $6.5 mil millones en 2025 a aproximadamente $5 mil millones en 2026. Para los investigadores, el fracaso del ensayo de Fase 3 de sigvotatug vedotin en términos de supervivencia global y el cargo por deterioro de $3.8 mil millones señalan la necesidad de reevaluar la estrategia de selección de pacientes para integrina beta-6 ADCs. Para la industria, esto significa un fortalecimiento de la disciplina en la asignación de capital, particularmente para activos clínicos y comerciales en etapa avanzada, tras la adquisición de Seagen por $43 mil millones y la retirada global de Oxbryta en 2024. Si bien los ingresos de 2025 de $6.494 mil millones para Eliquis y $6.38 mil millones para la cartera de Vynkeleis proporcionan una base defensiva, están expuestos a la competencia en el mercado de anticoagulantes y a las presiones por la expiración de patentes. La reevaluación a mediano y largo plazo depende de si el ahorro de $1.5 mil millones en costos de fabricación se traduce en mejores márgenes y en el desempeño de la cartera de oncología frente a la competencia de vacunas de empresas como Moderna (MRNA) y su Spikevax.
Fuente: BioPharma Dive (rss)
https://www.biopharmadive.com/news/pfizer-cost-cuts-savings-2q-2026-earnings/826930/