- Las enfermedades vulvares comprenden diversas afecciones que afectan la vulva, la parte externa de los órganos genitales femeninos, y pueden incluir infecciones, enfermedades de la piel, dolor y cáncer.
- Las causas pueden ser diversas, incluyendo infecciones, irritación o alergias, enfermedades de la piel, factores neuromusculares, cambios precancerosos o cáncer.
- Las enfermedades vulvares pueden causar síntomas mediante la acción individual o combinada de inflamación, infección, cambios en la barrera cutánea, cambios tisulares o anomalías en la señalización del dolor.
- Las manifestaciones representativas incluyen prurito (picazón), enrojecimiento, dolor, edema (hinchazón) y grietas en la piel de la vulva, que pueden acompañarse de flujo vaginal o lesiones.
- Los síntomas y la evolución pueden variar según la edad, el estado hormonal, la sensibilidad de la piel, el estado inmunológico, las enfermedades concomitantes, la exposición a irritantes y la causa.
- Aunque algunos casos pueden mejorar brevemente como una infección aguda, otros pueden ser recurrentes o prolongados, como las enfermedades de la piel o el dolor vulvar, por lo que el curso natural varía según la causa.
- El diagnóstico se basa fundamentalmente en el inicio y la naturaleza de los síntomas, la confirmación de la exposición y los antecedentes médicos, y el examen de la vulva y las áreas circundantes; si es necesario, se añaden pruebas de infección o biopsias.
- La causa no puede distinguirse únicamente por el prurito o el dolor, ya que síntomas similares aparecen en diversas enfermedades, por lo que los resultados de las pruebas deben interpretarse junto con los hallazgos del examen físico.
- El manejo combina, según la causa y la gravedad, la evitación de irritantes y la protección de la piel, el tratamiento dirigido de infecciones o enfermedades cutáneas, el control del dolor y la atención especializada necesaria.
- El tratamiento no está definido por un único método estándar; se prioriza el tratamiento según la causa y, para el dolor crónico o los síntomas recurrentes, se consideran diversos enfoques de forma escalonada.