- Las enfermedades por infección viral son una categoría de patologías en la que los virus infectan las células humanas y causan enfermedad; no se trata de un único nombre de enfermedad, sino que incluye diversas infecciones.
- Los virus pueden transmitirse a través de diversas vías, como gotas y partículas respiratorias, superficies contaminadas, transmisión durante el embarazo, alimentos o agua contaminados, animales o insectos infectados y contacto sexual.
- Los virus entran en las células y se replican utilizando las funciones de la célula huésped; durante este proceso, las células pueden dañarse, transformarse o morir, y la respuesta inmunitaria puede provocar síntomas.
- El cuadro clínico varía según el virus infeccioso y el órgano afectado, desde síntomas respiratorios leves como los del resfriado común hasta enfermedades graves como la gripe, el COVID-19 y el VIH.
- El riesgo y la evolución pueden variar no solo según el tipo de virus y la vía de exposición, sino también según la edad, el embarazo, el estado inmunológico, las enfermedades subyacentes, la vacunación y la situación de brotes regionales.
- Los síntomas presentan un amplio espectro, desde la ausencia de síntomas hasta síntomas sistémicos y disfunción orgánica; algunas infecciones mejoran de forma aguda, mientras que otras pueden persistir o dejar complicaciones.
- El diagnóstico se realiza evaluando conjuntamente los síntomas, la historia de exposición y la situación epidemiológica, combinando según sea necesario pruebas de antígenos virales, ácidos nucleicos y anticuerpos, junto con la evaluación de los órganos afectados.
- Los resultados de las pruebas deben interpretarse considerando el momento de la prueba, la calidad de la muestra, infecciones previas o vacunación y el rendimiento de la prueba; un resultado positivo o negativo por sí solo no permite determinar la gravedad ni la transmisibilidad.
- El manejo consiste en implementar medidas para reducir la propagación de la infección, evaluar los síntomas y la función orgánica, aplicar terapia de soporte (como hidratación y descanso) y vigilar las complicaciones, adaptándose al tipo y la gravedad de la infección.
- En muchas infecciones virales, el enfoque principal es el alivio de los síntomas mientras el sistema inmunitario controla la infección, y los antivirales específicos se utilizan solo en algunas infecciones. Los antibióticos no son efectivos contra el virus en sí.