- Las enfermedades del tracto urinario y vesical son una categoría que abarca diversas afecciones y trastornos que afectan la vejiga, y no se refiere a una única enfermedad.
- Los factores relacionados varían según la causa e incluyen infecciones, inflamación, alteraciones en el control vesical, estados de dolor crónico y tumores.
- La vejiga es el órgano que almacena la orina y, dependiendo de la enfermedad, puede presentar inflamación, contracciones en momentos no deseados o una disminución de su función reguladora.
- Las manifestaciones típicas incluyen dolor vesical, frecuencia urinaria e urgencia urinaria, incontinencia urinaria, deterioro del control de la micción y enfermedades vesicales que pueden acompañarse de hematuria.
- Los síntomas y el curso clínico pueden variar según la edad, las comorbilidades, la presencia de infecciones, el estado neurológico, los medicamentos administrados y los factores de estilo de vida.
- El pronóstico varía según la causa; algunos problemas pueden ser transitorios, pero otros, como la cistitis intersticial, pueden presentar dolor crónico junto con frecuencia e urgencia urinaria persistentes.
- El diagnóstico se realiza combinando diversas pruebas, como análisis de orina, estudios de imagen y, cuando sea necesario, cistoscopia, basándose en la historia clínica y la exploración física.
- Dado que síntomas urinarios similares pueden presentarse por diversas causas, los resultados de las pruebas deben interpretarse junto con los síntomas, la historia clínica y otras enfermedades; no se puede determinar la categoría completa basándose únicamente en una sola prueba.
- El manejo se lleva a cabo considerando conjuntamente el control de los síntomas, el tratamiento de la causa, la preservación de la función y la prevención de complicaciones, adaptándose a la causa y la gravedad.
- El tratamiento varía según la enfermedad; pueden utilizarse medicamentos y, en casos graves, pueden considerarse procedimientos o cirugía.