- El complejo de la esclerosis tuberosa es un trastorno genético que puede afectar varios órganos, incluyendo el cerebro, la piel, los riñones, el corazón y los pulmones.
- La pérdida de función de TSC1 o TSC2 está relacionada con la desregulación de la vía mTOR.
- Se hereda de forma autosómica dominante, pero aproximadamente dos tercios de las personas diagnosticadas presentan variantes patológicas de novo.
- Las convulsiones, las lesiones cutáneas, los angiomiolipomas renales y los problemas de desarrollo y comportamiento pueden presentarse en diversas combinaciones.
- Incluso dentro de la misma familia, los órganos afectados y la gravedad pueden variar significativamente.
- El diagnóstico clínico puede establecerse con dos hallazgos principales o con un hallazgo principal y dos o más hallazgos menores.
- El diagnóstico molecular puede establecerse mediante la identificación de variantes patológicas en TSC1 o TSC2.
- El manejo requiere un enfoque multidisciplinario que conecte las áreas neurológica, renal, dermatológica, cardíaca, pulmonar y oftalmológica.
- Los inhibidores de mTOR se utilizan según la indicación para SEGA en crecimiento, algunos angiomiolipomas renales, LAM y convulsiones refractarias.
- El tratamiento de las convulsiones puede incluir vigabatrina, otros anticonvulsivos, dietas y cirugía, dependiendo de la situación clínica.