- La toxoplasmosis es una enfermedad causada por la infección del parásito Toxoplasma gondii.
- La infección puede producirse a través de las heces de gatos infectados, carne cruda o poco cocida contaminada, utensilios de cocina o tablas de cortar contaminadas, agua contaminada, trasplantes de órganos o transfusiones de sangre.
- El parásito puede multiplicarse en el cuerpo y permanecer en los tejidos en forma de quistes, y puede reactivarse o causar inflamación grave cuando las defensas inmunológicas se debilitan.
- La mayoría de los casos son asintomáticos, pero en algunas personas pueden aparecer problemas graves relacionados con daños en el cerebro, los ojos y otros órganos.
- El riesgo grave es especialmente importante en personas con un sistema inmunológico debilitado y en madres que se infectan por primera vez durante el embarazo, y la presentación varía según el estado inmunológico de la persona y el momento de la infección.
- En caso de presentar síntomas, pueden aparecer síntomas similares a los de un resfriado, como fiebre, fatiga, inflamación de los ganglios linfáticos y dolor muscular; en personas inmunodeprimidas, la afectación de órganos puede progresar hacia encefalitis o anomalías visuales.
- El diagnóstico se realiza combinando pruebas de anticuerpos en sangre, PCR si es necesario, estudios de imagen y evaluaciones oculares y neurológicas, mientras se verifica la exposición y el estado inmunológico.
- Dado que los resultados de anticuerpos por sí solos no siempre permiten distinguir entre una infección reciente, una infección pasada o una afectación orgánica actual, el momento de la prueba y los hallazgos clínicos deben interpretarse conjuntamente.
- La clave del manejo consiste en evaluar los síntomas y la afectación de los órganos, y en conectar la atención especializada con un seguimiento adecuado en situaciones de alto riesgo, como la inmunosupresión o el embarazo.
- Las personas asintomáticas generalmente no requieren tratamiento, pero existen terapias farmacológicas disponibles para mujeres embarazadas y personas con sistemas inmunológicos debilitados.