- El tétanos ocurre cuando las esporas de Clostridium tetani presentes en el medio ambiente se multiplican en una herida y producen toxinas.
- La tetanospasmina interfiere con la neurotransmisión inhibitoria, provocando rigidez muscular y espasmos dolorosos.
- El tétanos no es una enfermedad infecciosa que se transmita de persona a persona.
- Pueden presentarse trismo, dificultad para tragar o respirar, rigidez generalizada y convulsiones por estímulos.
- Existen las formas generalizada, localizada y cefálica; el tétanos neonatal es una forma de la versión generalizada.
- El diagnóstico se basa en hallazgos clínicos e historial médico, y no existen pruebas de laboratorio para confirmarlo o descartarlo de forma definitiva.
- No se puede descartar el tétanos incluso si no se recuerda una herida clara o si el cultivo de la herida es negativo.
- El tétanos es una emergencia médica que requiere hospitalización y tratamiento inmediato.
- La inmunoglobulina humana antitetánica neutraliza las toxinas que aún no se han unido a los nervios.
- Se realiza la limpieza de la herida, desbridamiento de tejido muerto, administración de antibióticos, control de convulsiones y soporte de la vía aérea y respiratoria.