Todas las enfermedades

Disease Atlas / Detalle de la enfermedad

Trastorno de la articulación temporomandibular (TMD)

Este es un resumen educativo que sintetiza de manera concisa la definición, los síntomas, el diagnóstico y el manejo del trastorno de la articulación temporomandibular (TMD), así como las limitaciones de la evidencia.

temporomandibular joint disorder · TMD

MONDO:0005473Control de calidad público completoFuentes vinculadas · 3

La enfermedad de un vistazo

Empieza por lo esencial y continúa con las perspectivas para pacientes y para investigación.

Revisión pública · 5649730bc135

Categoría de la enfermedad
El trastorno de la articulación temporomandibular (TMD) es un grupo de afecciones que abarca más de 30 condiciones que afectan las articulaciones temporomandibulares bilaterales, que conectan la mandíbula con el cráneo, los músculos masticatorios o las cefaleas relacionadas con el TMD.
Mecanismo central
Aunque una lesión en la mandíbula o la articulación puede ser la causa, en muchos casos el origen inicial no está claro y pueden estar relacionados factores genéticos, estrés psicológico y de estilo de vida, así como la percepción del dolor.
Causas principales y factores relacionados
Se comprende que los síntomas aparecen cuando el dolor, la tensión o las alteraciones motoras de los músculos masticatorios y la estructura articular afectan el movimiento de la mandíbula y las señales de dolor.
Manifestaciones típicas
Las manifestaciones típicas incluyen dolor en los músculos masticatorios o en la articulación temporomandibular, rigidez mandibular, limitación o bloqueo de la apertura bucal, dificultad para masticar y dolor que se irradia hacia la cara o el cuello.
Variabilidad individual
Puede ocurrir en cualquier persona, pero es más común en mujeres, reportándose con mayor frecuencia en mujeres de 35 a 44 años; puede haber variaciones individuales según la genética, el estrés y la percepción del dolor.
Diagnóstico
Muchos síntomas del TMD mejoran temporalmente, pero algunos pueden persistir durante mucho tiempo, y pueden acompañarse de chasquidos dolorosos, acúfenos (tinnitus), mareos, disminución de la audición o cambios en la oclusión.
Gestión
El diagnóstico utiliza la anamnesis, que pregunta por la ubicación, el momento, los factores desencadenantes y el dolor concomitante de los síntomas, el examen de la cabeza, el cuello, la cara y la mandíbula, y, según sea necesario, radiografías, resonancia magnética (RM) y tomografía computarizada (TC).
Estado de tratamiento e investigación
No existe una única prueba estándar para confirmar el TMD, y otras afecciones pueden presentar síntomas similares. Los chasquidos o sonidos de salto en la mandíbula sin dolor no significan necesariamente TMD.
Leer la evidencia
El manejo generalmente comienza con el autocuidado, como una dieta blanda, compresas frías y calientes, ejercicios mandibulares suaves y la reducción del apretamiento mandibular y de la masticación de chicle; si es necesario, se considera la fisioterapia y enfoques de salud conductual y mental.
Puntos clave de precaución
En algunos pacientes se pueden utilizar medicamentos o dispositivos intraorales, pero no hay mucha evidencia de que los dispositivos mejoren el dolor, y se requiere precaución con los dispositivos que alteran la oclusión de forma permanente. La cirugía se considera cuidadosamente en casos de síntomas graves.

Para pacientes y familias

Una guía estructurada para comprender la enfermedad y preparar las conversaciones clínicas.

Vista general

El trastorno de la articulación temporomandibular (TMD) es un grupo de afecciones que abarca más de 30 condiciones que afectan las articulaciones temporomandibulares bilaterales, que conectan la mandíbula con el cráneo, los músculos masticatorios o las cefaleas relacionadas con el TMD.

Las manifestaciones típicas incluyen dolor en los músculos masticatorios o en la articulación temporomandibular, rigidez mandibular, limitación o bloqueo de la apertura bucal, dificultad para masticar y dolor que se irradia hacia la cara o el cuello.

Mecanismo de la enfermedad

Aunque una lesión en la mandíbula o la articulación puede ser la causa, en muchos casos el origen inicial no está claro y pueden estar relacionados factores genéticos, estrés psicológico y de estilo de vida, así como la percepción del dolor.

Se comprende que los síntomas aparecen cuando el dolor, la tensión o las alteraciones motoras de los músculos masticatorios y la estructura articular afectan el movimiento de la mandíbula y las señales de dolor.

Presentación variable según la persona

Puede ocurrir en cualquier persona, pero es más común en mujeres, reportándose con mayor frecuencia en mujeres de 35 a 44 años; puede haber variaciones individuales según la genética, el estrés y la percepción del dolor.

Marco general del diagnóstico y el manejo

Muchos síntomas del TMD mejoran temporalmente, pero algunos pueden persistir durante mucho tiempo, y pueden acompañarse de chasquidos dolorosos, acúfenos (tinnitus), mareos, disminución de la audición o cambios en la oclusión.

El diagnóstico utiliza la anamnesis, que pregunta por la ubicación, el momento, los factores desencadenantes y el dolor concomitante de los síntomas, el examen de la cabeza, el cuello, la cara y la mandíbula, y, según sea necesario, radiografías, resonancia magnética (RM) y tomografía computarizada (TC).

Situación actual del tratamiento

No existe una única prueba estándar para confirmar el TMD, y otras afecciones pueden presentar síntomas similares. Los chasquidos o sonidos de salto en la mandíbula sin dolor no significan necesariamente TMD.

El manejo generalmente comienza con el autocuidado, como una dieta blanda, compresas frías y calientes, ejercicios mandibulares suaves y la reducción del apretamiento mandibular y de la masticación de chicle; si es necesario, se considera la fisioterapia y enfoques de salud conductual y mental.

En algunos pacientes se pueden utilizar medicamentos o dispositivos intraorales, pero no hay mucha evidencia de que los dispositivos mejoren el dolor, y se requiere precaución con los dispositivos que alteran la oclusión de forma permanente. La cirugía se considera cuidadosamente en casos de síntomas graves.

Cómo leer los ensayos clínicos

En el seguimiento, se debe verificar no solo la intensidad del dolor, sino también la función mandibular, la apertura de la boca, la masticación, el impacto en la vida diaria y los cambios en los efectos secundarios del tratamiento; no se debe juzgar la eficacia del tratamiento, la aprobación o la práctica estándar basándose únicamente en el registro de estudios o en la información bibliográfica.

Puntos a verificar en la consulta médica

En la práctica clínica, es útil verificar la ubicación, duración y factores desencadenantes del dolor, el bloqueo mandibular o la limitación del movimiento, cefaleas, dolor cervical, tinnitus, el apretamiento mandibular y el estrés, las patologías de dolor preexistentes, así como los efectos esperados y los riesgos de las pruebas de imagen y los tratamientos.

Orientación médica

Este material tiene fines educativos y no constituye una guía para el diagnóstico o tratamiento individual. Consulte a un profesional médico respecto a los síntomas o las decisiones de tratamiento.

Evidencia y fuentes

El estado de registro de un ensayo no demuestra eficacia ni aprobación regulatoria.