- El síndrome de apnea obstructiva del sueño es una categoría de trastornos respiratorios relacionados con el sueño en los que la respiración se detiene o se vuelve muy superficial durante el sueño, y puede incluir patrones obstructivos, centrales o mixtos.
- Pueden estar relacionados factores anatómicos y fisiológicos como la estrechez o la obstrucción de las vías respiratorias, el aumento de peso, los antecedentes familiares y las vías respiratorias pequeñas; en niños, la hipertrofia de las amígdalas y los adenoides puede ser un factor.
- Si las vías respiratorias superiores se estrechan o se obstruyen repetidamente durante el sueño, el flujo de aire disminuye y, en el patrón central, la disminución temporal del impulso nervioso que controla la respiración puede provocar hipoxia y despertares.
- Los síntomas representativos pueden incluir ronquidos fuertes, la observación de pausas respiratorias, jadeos o sonidos de asfixia, despertares repetidos durante la noche y somnolencia diurna.
- El riesgo varía según el peso, el sexo, los antecedentes familiares, la estructura de las vías respiratorias, la edad y las comorbilidades, y aunque existan los mismos factores de riesgo, los síntomas y la gravedad pueden variar entre individuos.
- Las interrupciones respiratorias pueden durar desde unos segundos hasta varios minutos y repetirse toda la noche; la fragmentación continua del sueño puede derivar en somnolencia diurna, disminución de la concentración y un aumento del riesgo de accidentes.
- El diagnóstico se realiza mediante la evaluación de los síntomas, la historia de sueño y los antecedentes familiares, seguida de un examen físico, integrando los resultados de las pruebas de sueño, como la polisomnografía.
- No todos los que roncan padecen apnea del sueño, por lo que no se puede diagnosticar únicamente mediante los ronquidos; es necesario interpretar conjuntamente los métodos de prueba, las condiciones de medición y las enfermedades concomitantes.
- El manejo se lleva a cabo bajo un marco general que consiste en revisar los factores de riesgo y los hábitos de sueño, y en evaluar opciones como dispositivos, aparatos o cirugía para mantener la vía aérea y mejorar la respiración, adaptándolas al tipo y estado de cada individuo.
- La modificación de los hábitos de vida, los dispositivos orales, la cirugía y los dispositivos de asistencia respiratoria son opciones terapéuticas utilizadas para el manejo de la apnea del sueño, y el método adecuado varía según el tipo y el estado individual.