- La rinitis alérgica estacional es una rinitis alérgica causada por el polen de árboles, malezas y pastos, también conocida como fiebre del heno.
- El principal factor relacionado es el polen que se dispersa en el aire según la estación, y la susceptibilidad alérgica individual también interviene en la aparición de los síntomas.
- Los alérgenos del polen provocan una respuesta inmunitaria en la mucosa nasal y de las vías respiratorias, lo que genera inflamación y síntomas alérgicos.
- Las manifestaciones típicas incluyen estornudos, rinorrea clara o congestión nasal, tos y goteo posnasal, picazón en los ojos, la nariz y la garganta, así como ojos rojos y lagrimeantes.
- Los síntomas pueden variar según el tipo y la cantidad de polen al que se esté expuesto, la estación, el entorno de residencia, las enfermedades alérgicas concomitantes y la susceptibilidad inmunitaria individual.
- Los síntomas pueden empeorar durante la primavera, el verano y el otoño, cuando hay una mayor producción de polen, y tienden a mitigarse cuando la exposición disminuye.
- El diagnóstico se basa en los síntomas y el examen físico, y, si es necesario, se evalúan las reacciones alérgicas mediante pruebas cutáneas o análisis de sangre.
- No se debe determinar la causa ni la gravedad de los síntomas actuales basándose únicamente en los resultados de las pruebas; deben interpretarse junto con la relación entre el momento de aparición de los síntomas y la exposición al polen, así como la posibilidad de otras enfermedades.
- El manejo consiste en reducir la exposición al polen, utilizar medicamentos o sprays nasales adecuados para los síntomas y considerar el lavado nasal si es necesario.
- Los medicamentos y los sprays nasales se utilizan para aliviar los síntomas, mientras que la inmunoterapia para las alergias tiene como objetivo reducir la sensibilidad al polen y lograr un alivio a largo plazo.