- Las enfermedades de las glándulas salivales son una categoría de enfermedades que abarca diversos problemas que ocurren en las glándulas salivales que producen saliva o en los conductos salivales por donde la saliva sale a la boca.
- Los factores relacionados conocidos incluyen infecciones, obstrucción de los conductos salivales, enfermedades tumorales, parotiditis y síndrome de Sjögren.
- La saliva humedece los alimentos para facilitar la masticación y la deglución, ayuda a la digestión y participa en la defensa oral al limpiar la boca.
- Los síntomas representativos incluyen mal sabor de boca, dificultad para abrir la boca, sequedad bucal, dolor en la cara o en la boca, e hinchazón en la cara o el cuello.
- Los síntomas y su gravedad pueden variar según la causa, la localización y extensión de las glándulas salivales, la edad, el estado inmunológico, la ingesta de líquidos y los medicamentos tomados.
- El curso varía desde una inflamación o infección temporal hasta la obstrucción recurrente de los conductos salivales y la sequedad bucal persistente; el patrón de mejoría y recurrencia varía según la causa.
- El diagnóstico se realiza tras verificar los síntomas y los antecedentes médicos, examinar la cavidad oral, la cara y el cuello y, según sea necesario, combinar la evaluación de la función salival con pruebas de imagen como ecografía, TC o RM.
- Dado que la sequedad bucal y la hinchazón pueden presentarse en diversas enfermedades o como efecto de medicamentos, es difícil confirmar la causa basándose en un solo síntoma o en una única prueba.
- El manejo se realiza mediante el ajuste de la ingesta de líquidos y la higiene oral según la causa y la gravedad de los síntomas, la revisión de los medicamentos administrados, y la evaluación y tratamiento de infecciones, obstrucciones o enfermedades sistémicas.
- Los métodos de tratamiento y los efectos esperados varían según la causa, y no existe un único método de tratamiento que se aplique por igual a todas las enfermedades de las glándulas salivales.