- La depresión posparto es un trastorno del estado de ánimo común pero grave que puede ocurrir después del parto y puede comenzar dentro del primer año posterior al nacimiento.
- La causa exacta no se ha establecido, y pueden estar relacionados conjuntamente los cambios hormonales y físicos tras el parto, junto con la fatiga, la falta de sueño, la falta de apoyo y el estrés.
- Se entiende como un estado multifactorial en el que los cambios biológicos y la carga psicosocial antes y después del parto afectan el sistema de regulación del estado de ánimo, lo que puede provocar la persistencia de síntomas depresivos.
- Los síntomas representativos pueden incluir tristeza o vacío persistentes, ansiedad, irritabilidad, cambios en el sueño o el apetito, retraimiento social y una disminución de la confianza en el cuidado del bebé.
- La depresión, el trastorno bipolar o los antecedentes familiares, el embarazo múltiple, las complicaciones del embarazo o el parto, el parto prematuro, las necesidades de cuidados especiales del bebé, la violencia doméstica y el estrés económico pueden aumentar el riesgo, pero puede ocurrirle a cualquier persona.
- A diferencia del 'baby blues' posparto, que es temporal, los síntomas son más graves y pueden durar más de dos semanas, y si no se tratan, pueden afectar las funciones cotidianas y el vínculo con el bebé.
- El diagnóstico consiste en pruebas de detección que preguntan sobre el estado de ánimo, el sueño y el pensamiento, una evaluación clínica de los síntomas y la función, y, si es necesario, pruebas para identificar causas físicas como enfermedades de la tiroides.
- No se confirma el diagnóstico únicamente con la puntuación de las pruebas de detección; se deben evaluar conjuntamente la duración, la intensidad y el deterioro funcional de los síntomas, así como los síntomas bipolares, las enfermedades físicas y otros estados de salud mental.
- El manejo puede incluir un enfoque que combine la evaluación con profesionales médicos, psicoterapia o asesoramiento, y, si es necesario, tratamiento farmacológico, junto con la coordinación de apoyo para el sueño, los cuidados, las tareas domésticas y el apoyo social.
- Las opciones de tratamiento mencionadas actualmente de forma general son los antidepresivos y la terapia conversacional, las cuales se deciden con el equipo médico considerando la lactancia y los síntomas y riesgos individuales.