- La faringitis es un estado de inflamación en la faringe, la parte posterior de la garganta, y comúnmente se manifiesta como dolor de garganta.
- Además de infecciones como el resfriado y la gripe, las causas pueden incluir alergias, tabaquismo, faringitis estreptocócica, mononucleosis infecciosa y amigdalitis.
- Dependiendo de la causa, la inflamación por virus o bacterias, o la reacción de la mucosa ante alergias o irritantes, puede provocar dolor y molestias en la garganta.
- Los síntomas representativos son dolor de garganta, dolor al tragar y ardor en la garganta, que pueden acompañarse de fiebre, tos, secreción nasal, ronquera o inflamación de los ganglios linfáticos del cuello.
- La causa y la gravedad de los síntomas pueden variar según la edad, la exposición a infecciones respiratorias estacionales, el tabaquismo y los irritantes ambientales, las alergias y el estado inmunológico.
- Muchas faringitis agudas mejoran en unos pocos días o aproximadamente una semana, pero si los síntomas persisten, empeoran o se repiten, se deben evaluar otras causas o complicaciones.
- El diagnóstico se realiza mediante la combinación del inicio y la evolución de los síntomas, la exposición a infecciones y los síntomas acompañantes, y el examen de la boca y la faringe, añadiendo pruebas para identificar el agente causal, como la detección de estreptococos, cuando sea necesario.
- Es difícil distinguir con certeza entre causas virales y bacterianas basándose únicamente en los síntomas, y los resultados de las pruebas también deben interpretarse considerando los síntomas del paciente y los hallazgos del examen físico.
- El manejo se ajusta a la causa y la gravedad de los síntomas; mantener una hidratación adecuada y utilizar enjuagues bucales, baños calientes o inhalación de vapor puede ayudar a reducir las molestias.
- El tratamiento varía según la causa; la faringitis viral o irritativa se centra generalmente en el alivio de los síntomas y la observación de la evolución, mientras que para las causas bacterianas se puede considerar un tratamiento antibiótico tras una evaluación médica.