- El cáncer ocular es un término general para los tumores malignos que se originan en las estructuras externas del ojo o en su interior; el cáncer intraocular puede incluir el melanoma y el linfoma en adultos, así como el retinoblastoma en niños.
- Las causas y los factores relacionados varían según el tipo de tumor y la edad, y en algunos casos pueden intervenir la predisposición genética o cambios genéticos en las células.
- El mecanismo fundamental del cáncer es la proliferación descontrolada de células anormales, que pueden invadir los tejidos circundantes o propagarse a otras partes del cuerpo.
- Las manifestaciones clínicas representativas pueden incluir disminución de la visión, cambios en el campo visual, cambios en la forma o el color del ojo, y la presencia de masas en el párpado o alrededor del globo ocular, variando según la ubicación y el tipo de tumor.
- Los factores de riesgo y la evolución varían según cada individuo, dependiendo de la edad, la localización y el tipo celular del tumor, los antecedentes genéticos, el tamaño del tumor y la presencia de metástasis.
- Al principio, los síntomas pueden no ser evidentes; a medida que progresa, pueden aparecer anomalías en el campo visual, disminución de la agudeza visual, dolor, hiperemia o exoftalmos, y la evolución varía según el tipo de tumor.
- El diagnóstico se realiza mediante la combinación de pruebas de imagen, biopsia si es necesario y evaluación del estadio, basándose en la historia clínica y el examen oftalmológico para confirmar el tipo y la extensión del tumor.
- Dado que cambios similares en la visión o síntomas oculares pueden presentarse en otras enfermedades, los resultados de las pruebas deben interpretarse junto con el tipo, la ubicación y el estadio del tumor, y no se confirman mediante una sola prueba.
- El manejo se planifica mediante la colaboración entre oftalmólogos y oncólogos, considerando el tipo de tumor, el grado de progresión, la posibilidad de preservar la visión y la presencia de metástasis.
- El tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia, crioterapia, termoterapia o terapia con láser, y la elección dependerá del tipo y el grado de progresión del tumor.