- La miastenia gravis es una enfermedad autoinmune que interfiere con la transmisión de señales en la unión neuromuscular.
- En algunos pacientes se identifican anticuerpos contra el receptor de acetilcolina, MuSK u otros objetivos.
- La debilidad muscular suele presentar una variabilidad que empeora con la actividad y mejora con el reposo.
- Puede manifestarse desde ptosis palpebral y diplopía hasta debilidad en la cara, el habla, la deglución, el cuello, las extremidades y los músculos respiratorios.
- La dificultad respiratoria o el empeoramiento de la gestión de secreciones y la deglución pueden indicar una posible crisis miasténica, lo que requiere una evaluación de emergencia.
- El diagnóstico integra la debilidad variable característica, el examen neurológico, los autoanticuerpos y las pruebas electrofisiológicas.
- Se evalúa la presencia de timoma mediante imágenes torácicas; la enfermedad no se descarta incluso si los anticuerpos son negativos, siempre que existan bases clínicas o electrofisiológicas.
- Se realiza el diagnóstico diferencial con enfermedades tiroideas, efectos de medicamentos y otras enfermedades neuromusculares.
- El piridostigmina se utiliza para la mejora de los síntomas, y su eficacia y efectos secundarios se evalúan de forma individual.
- Los glucocorticoides y los inmunosupresores no esteroideos se utilizan según la extensión y la gravedad de la enfermedad.