- Los trastornos del estado de ánimo son un grupo de enfermedades en las que el estado emocional cotidiano se ve afectado de manera persistente, e incluyen el trastorno depresivo y el trastorno bipolar, entre otros.
- La causa no está determinada por un único factor; la vulnerabilidad genética, la función cerebral, el estrés, el sueño, las enfermedades físicas y los medicamentos pueden influirse mutuamente.
- En los trastornos del estado de ánimo, actúan de forma compleja los procesos biológicos implicados en la regulación del estado de ánimo y en las respuestas de recompensa y estrés, junto con factores psicológicos y ambientales.
- Las manifestaciones típicas varían según el tipo e incluyen sentimientos de depresión persistente o pérdida de interés, o un estado de ánimo anormalmente elevado o irritable y un aumento de la actividad.
- Los antecedentes familiares, los episodios previos, el estrés crónico, los cambios en el sueño, el periodo posparto y algunas enfermedades físicas pueden influir en el riesgo o el curso de la enfermedad, aunque existen grandes diferencias individuales.
- Los síntomas pueden acompañarse de una disminución del sueño, el apetito, la energía, la concentración y el funcionamiento, y los episodios pueden repetirse o prolongarse.
- El diagnóstico se realiza mediante entrevistas que integran la evaluación del estado de ánimo, la duración, los cambios en la funcionalidad, la presencia previa de manía o hipomanía y la influencia de sustancias o enfermedades físicas.
- No es una enfermedad que pueda confirmarse únicamente con un análisis de sangre o una prueba de imagen, ni se debe determinar la presencia de trastorno bipolar basándose solo en los síntomas depresivos.
- El manejo se realiza evaluando conjuntamente los síntomas, la seguridad y las funciones del sueño y la vida diaria, considerando el tratamiento farmacológico, la psicoterapia o la combinación de ambos métodos.
- El tratamiento puede ayudar a la recuperación de los síntomas y la funcionalidad en muchas personas, pero la selección adecuada y la duración dependen del tipo de diagnóstico y de la respuesta individual.