- El mpox (monkeypox) es una enfermedad infecciosa causada por la infección del virus del mpox; anteriormente se denominaba viruela símica y pertenece a la misma familia que el virus de la viruela.
- Los principales factores relacionados con la transmisión son el contacto cutáneo estrecho con las erupciones, costras o fluidos corporales de una persona infectada, el contacto cara a cara prolongado y el contacto sexual o íntimo; el contacto con animales infectados o artículos contaminados también puede estar relacionado.
- El virus entra a través de las mucosas o la piel dañada, se multiplica y las respuestas inmunitarias innatas y adquiridas provocan síntomas sistémicos y lesiones cutáneas.
- La manifestación característica es una erupción y lesiones que parecen acné o ampollas, y pueden acompañarse de fiebre, escalofríos, linfadenopatía (inflamación de los ganglios linfáticos), fatiga, dolor de cabeza, mialgia y síntomas respiratorios.
- El riesgo de gravedad puede aumentar en casos de inmunodepresión, embarazo, lactantes y enfermedades cutáneas activas como eccema, impétigo o psoriasis; el curso varía según la cepa del virus y el estado inmunológico de la persona.
- Los síntomas suelen comenzar dentro de las 3 semanas posteriores a la exposición; las erupciones pueden aparecer primero o después de síntomas similares a la gripe, y la recuperación suele ocurrir en un periodo de 2 a 4 semanas tras pasar por la etapa de costra.
- El diagnóstico se centra en confirmar los síntomas, el historial de exposición y la historia clínica, observar las lesiones y analizar muestras de estas; según sea necesario, pueden utilizarse complementariamente pruebas sanguíneas.
- Dado que las erupciones pueden ser similares a las de otras enfermedades infecciosas y no infecciosas, no se confirman únicamente por su apariencia; los resultados de las pruebas deben interpretarse junto con el momento y el sitio de la toma de muestras, el método de prueba y el contexto clínico.
- El manejo incluye el control de la hidratación, el dolor y el prurito, así como el cuidado de las lesiones cutáneas, la prevención de la transmisión y la evaluación del riesgo de gravedad; es importante reducir el contacto estrecho mientras haya síntomas y las lesiones estén en proceso de curación.
- Muchos pacientes mejoran con tratamiento conservador, pero en casos graves o con alto riesgo de gravedad, pueden considerarse antivirales utilizados en el tratamiento de la viruela.