- La susceptibilidad a las complicaciones microvasculares de la diabetes se refiere a la predisposición de las personas con diabetes a desarrollar complicaciones asociadas a la microvasculatura, como en la retina, los riñones y los nervios periféricos.
- Los factores relacionados incluyen la duración de la diabetes y el estado del control glucémico, y también pueden influir la presión arterial, la dislipidemia, el tabaquismo, la función renal y las diferencias biológicas individuales.
- La hiperglucemia persistente puede provocar cambios metabólicos e inflamatorios en los tejidos vasculares y nerviosos, lo que puede dañar la función microvascular y la estructura de los órganos.
- Las manifestaciones clínicas características incluyen la retinopatía diabética, el daño renal que puede acompañarse de albuminuria y la neuropatía periférica diabética.
- El riesgo de complicaciones varía según cada individuo, dependiendo del estado de control de la glucosa en sangre, la presión arterial y los lípidos, el tipo y la duración de la diabetes, la edad, las comorbilidades y los factores de estilo de vida.
- Al principio puede no haber síntomas, pero a medida que progresa, pueden aparecer problemas según el órgano afectado, tales como disminución de la visión, edema, disminución de la sensibilidad o dolor, y retraso en la cicatrización de heridas.
- La evaluación diagnóstica se realiza mediante exámenes oculares, evaluación de la albúmina en la orina y de la función renal, y exámenes de los pies y los nervios periféricos, basándose en la historia clínica y el examen físico, de acuerdo con el nivel de riesgo.
- Dado que no se puede determinar la causa o la velocidad de progresión de las complicaciones basándose en un solo resultado de prueba individual, se deben considerar conjuntamente los cambios temporales y la influencia de otras enfermedades.
- El marco general del manejo consiste en controlar de manera integral los riesgos de glucosa en sangre, presión arterial y lípidos, además de mantener la cesación del tabaquismo, el cuidado de los pies y las pruebas de detección periódicas para los órganos afectados.
- El tratamiento se enfoca más en reducir los factores de riesgo y retrasar la progresión de las complicaciones y el daño adicional, en lugar de revertir siempre el daño ya ocurrido.