- El trastorno de infertilidad es una categoría de enfermedades relacionadas con la salud reproductiva que se manifiesta como la incapacidad para lograr un embarazo o como el problema recurrente de abortos espontáneos o mortinatos.
- Las causas son diversas, incluyendo anomalías en la ovulación, las trompas de Falopio, el útero, la producción o el movimiento de los espermatozoides, la edad y las enfermedades subyacentes; pueden actuar conjuntamente los factores de ambos miembros de la pareja o no encontrarse la causa.
- Dado que el embarazo requiere que continúen la ovulación, el encuentro entre el espermatozoide y el óvulo, el desplazamiento del cigoto, la implantación y el mantenimiento del embarazo, cualquier etapa de este proceso que se vea afectada puede reducir la posibilidad de concebir.
- La manifestación típica es la incapacidad de lograr un embarazo tras intentar concebir sin anticonceptivos durante un período determinado, y pueden presentarse como problemas relacionados los abortos recurrentes o los mortinatos.
- El riesgo y la respuesta al tratamiento pueden variar según la edad, las enfermedades de los órganos reproductivos, las enfermedades hormonales o metabólicas, las cirugías o infecciones previas, los factores relacionados con los espermatozoides, el tabaquismo, el consumo de alcohol y la exposición ambiental.
- La infertilidad en sí misma puede presentarse sin síntomas físicos específicos; pueden acompañar indicios según la causa, como irregularidades menstruales o problemas de función sexual, y el curso varía según la causa y la edad.
- El diagnóstico se realiza combinando la evaluación conjunta de ambos miembros de la pareja con información sobre la historia clínica, la menstruación y la vida sexual, el examen físico, el análisis de semen, la evaluación de la ovulación y las hormonas, y, si es necesario, exámenes de las trompas de Falopio, el útero y otras pruebas.
- No se puede determinar con certeza la posibilidad de embarazo o su causa basándose únicamente en un resultado de las pruebas; los resultados deben interpretarse junto con el momento de la prueba, las mediciones repetidas, la edad, los factores concurrentes y las causas no examinadas.
- El manejo puede incluir ajustar el estilo de vida y revisar las enfermedades subyacentes según la causa y los objetivos, ajustar el periodo fértil, evaluar medicamentos, cirugía o técnicas de reproducción asistida, y proporcionar apoyo psicosocial.
- El tratamiento puede utilizar medicamentos, cirugía y técnicas de reproducción asistida dirigidos a las causas masculinas o femeninas, pero la elección adecuada varía según la causa y la situación individual.