- Los trastornos del sistema inmunitario son una categoría de enfermedades en la que la función del sistema inmunitario para responder a infecciones y enfermedades es excesiva, insuficiente o está mal regulada.
- Los factores relacionados pueden incluir inmunodeficiencia genética, infección por el VIH, alergias y asma, así como respuestas autoinmunes que atacan células sanas.
- El sistema inmunitario reconoce antígenos a través de barreras como la piel y las mucosas, y se defiende mediante anticuerpos y respuestas celulares a través de los glóbulos blancos y el tejido del sistema linfático.
- Las manifestaciones típicas incluyen infecciones recurrentes o prolongadas, síntomas alérgicos o síntomas inflamatorios que atacan los propios tejidos.
- El riesgo y la evolución varían según la causa, la edad de inicio, el antecedentes genéticos, las comorbilidades y la exposición a infecciones, medicamentos o factores ambientales.
- En la inmunodeficiencia, las infecciones pueden ocurrir con mayor frecuencia, ser más prolongadas o graves; en las enfermedades de hiperactividad inmunitaria o autorreactivas, los síntomas pueden recurrir o causar daños orgánicos.
- El diagnóstico se realiza combinando análisis de sangre, pruebas de función inmunológica, etc., basándose en los síntomas, la historia clínica y el examen físico, y evaluando las causas infecciosas, autoinmunes o genéticas si es necesario.
- Un solo resultado anormal no permite confirmar una enfermedad inmunológica específica; los resultados deben interpretarse considerando la edad, las infecciones actuales, los medicamentos en uso, los valores de referencia del laboratorio y el contexto clínico.
- El manejo combina la prevención y el tratamiento de infecciones, la evitación de factores desencadenantes, el control de la inflamación y la monitorización de la función orgánica y las complicaciones, según la causa y el tipo de anomalía inmunológica.
- No existe un único tratamiento aplicable a todos los trastornos del sistema inmunitario; el principio básico actual es un tratamiento individualizado adaptado a la enfermedad específica y su gravedad.