- El hipotiroidismo congénito disgenético es una enfermedad caracterizada por la deficiencia de hormonas tiroideas desde antes o después del nacimiento.
- Las causas principales incluyen anomalías en la formación o migración de la glándula tiroides y trastornos en la síntesis de hormonas tiroideas; en casos poco frecuentes, pueden estar relacionadas con anomalías en la regulación del hipotálamo o la hipófisis.
- La deficiencia de hormonas tiroideas puede impedir que las señales que regulan el crecimiento, el desarrollo cerebral, el metabolismo energético y la función de varios órganos funcionen adecuadamente.
- Esta enfermedad se detecta con frecuencia mediante la prueba de tamizaje neonatal; si el tratamiento se retrasa, pueden presentarse dificultades para la alimentación, letargo, estreñimiento, ictericia persistente y retraso en el crecimiento y el desarrollo.
- Los síntomas y la evolución del desarrollo pueden variar individualmente según la causa, la función tiroidea remanente, el momento del diagnóstico, el inicio del tratamiento y el estado del ajuste terapéutico.
- Inmediatamente después del nacimiento, los síntomas pueden no ser evidentes; sin embargo, si no se trata, aumenta el riesgo de complicaciones, incluyendo retraso en el crecimiento y problemas de neurodesarrollo.
- El diagnóstico se realiza mediante la evaluación de la hormona estimulante de la tiroides y la tiroxina libre en pruebas de sangre de confirmación tras la prueba de detección neonatal, realizando pruebas adicionales para determinar la causa si es necesario.
- Los resultados de la prueba de detección pueden verse afectados por el momento de la extracción de sangre, la prematuridad, las enfermedades agudas, las transfusiones y el método de la prueba; por lo tanto, no deben tomarse como un diagnóstico definitivo y deben confirmarse mediante la repetición de la prueba o la evaluación de un especialista.
- La clave del manejo es iniciar rápidamente la reposición de hormona tiroidea cuando sea necesario, y realizar de forma conjunta análisis de sangre repetidos junto con evaluaciones del crecimiento y el desarrollo.
- El tratamiento habitual consiste en la reposición de hormona tiroidea mediante levotiroxina oral; la dosis y el momento del ajuste los determina el equipo médico según la edad, los resultados de los análisis, la causa y el estado clínico.