- La hipertrigliceridemia es un estado en el que los triglicéridos en la sangre se encuentran por encima del rango normal.
- Pueden estar relacionados la ingesta excesiva de calorías y azúcares, el sobrepeso y la obesidad, el consumo de alcohol, el tabaquismo, ciertos medicamentos, enfermedades genéticas, enfermedades tiroideas, hepáticas o renales, y la diabetes mellitus tipo 2 no controlada.
- El exceso de calorías ingeridas se convierte en triglicéridos y se almacena; las anomalías metabólicas aparecen cuando las lipoproteínas ricas en triglicéridos plasmáticos transportan estos hacia los tejidos.
- La mayoría de los casos son asintomáticos, pero el aumento de los triglicéridos en sangre se relaciona con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.
- El riesgo y los niveles de triglicéridos varían según cada individuo, dependiendo de los hábitos alimentarios, el peso, el consumo de alcohol y tabaco, las comorbilidades, los medicamentos y el contexto genético.
- Si los niveles son muy elevados, puede aumentar el riesgo de pancreatitis aguda, y el pronóstico varía según la causa y la duración.
- El diagnóstico comienza con la evaluación de los triglicéridos y el colesterol mediante análisis de sangre, considerando tanto el estado de ayuno como el contexto clínico.
- No se debe confirmar la causa o el riesgo a largo plazo basándose únicamente en un único valor; se deben interpretar conjuntamente las condiciones de la prueba, las mediciones repetidas, las comorbilidades y los medicamentos tomados.
- El manejo se orienta hacia el ajuste del peso, la actividad física, el consumo de azúcares, alimentos refinados, alcohol, tabaco y grasas saturadas, así como hacia la evaluación y el control de las enfermedades relacionadas.
- El ajuste de los hábitos de vida es fundamental, y en algunas personas puede ser necesario el tratamiento farmacológico para reducir los triglicéridos y el riesgo cardiovascular general.