- La hiperglucemia es un estado en el que los niveles de glucosa en sangre son elevados; es común en la diabetes, pero también puede ocurrir en personas sin diabetes.
- Los principales factores relacionados son la deficiencia o la disminución de la acción de la insulina; los cambios en la alimentación y la actividad, los problemas con la medicación, el estrés, las enfermedades, las afecciones del páncreas o las glándulas suprarrenales y algunos medicamentos pueden influir.
- Si el proceso mediante el cual la insulina traslada la glucosa al interior de las células para ser utilizada como energía es insuficiente o no funciona correctamente, la glucosa permanece en la sangre y sus niveles aumentan.
- Los síntomas característicos son sed, fatiga o debilidad, dolor de cabeza, micción frecuente y visión borrosa.
- El riesgo y la evolución pueden variar según el tipo y el estado de control de la diabetes, las enfermedades coexistentes, los medicamentos tomados, las infecciones o el estrés, así como el nivel de alimentación y actividad.
- Un aumento temporal puede presentar pocos síntomas, pero si persiste, aumenta el riesgo de complicaciones de la diabetes y, si los niveles son muy elevados, puede producirse cetoacidosis diabética (DKA).
- Para el diagnóstico y el seguimiento se utilizan glucómetros o monitores continuos de glucosa (CGM), así como análisis de sangre realizados por el personal médico.
- En lugar de determinar la causa o la gravedad basándose únicamente en un único valor de glucosa, deben interpretarse conjuntamente el momento de la medición, la alimentación y la actividad física, los síntomas, los medicamentos tomados y los resultados de las mediciones repetidas.
- El marco general del manejo incluye un plan de alimentación individualizado, actividad física regular, el uso adecuado de los medicamentos para la diabetes prescritos, y la comprobación regular de la glucosa y las consultas médicas.
- El tratamiento se ajusta según la causa y la gravedad; si existen hiperglucemia grave y síntomas de cetoacidosis diabética (DKA), puede ser necesario el tratamiento con fluidos intravenosos e insulina en un hospital.