- La infección por el virus del papiloma humano (VPH) es causada por un grupo de más de 200 virus relacionados, y algunos tipos se transmiten por contacto sexual.
- El principal factor relacionado es el contacto sexual con una persona portadora de VPH, y la infección es muy común, por lo que la mayoría de las personas que inician su vida sexual pueden estar expuestas.
- La mayoría de las infecciones son controladas por el sistema inmunitario y desaparecen de forma natural, pero si los tipos de alto riesgo persisten, pueden provocar cambios celulares y cáncer.
- Los tipos de bajo riesgo pueden causar verrugas en la zona genital, anal, oral y faríngea, mientras que los tipos de alto riesgo se asocian con cáncer de cuello uterino, anal, orofaríngeo y vulvar, vaginal y de pene.
- El riesgo individual puede variar según el patrón de exposición, el tipo de infección, la persistencia de la infección, la respuesta inmunitaria y el estado de vacunación y detección.
- Muchas infecciones no presentan síntomas, pero los síntomas pueden aparecer cuando se producen verrugas o cuando la infección persistente provoca cambios celulares o cáncer.
- Las verrugas suelen confirmarse mediante examen clínico, y la evaluación del riesgo de enfermedades cervicales puede realizarse mediante pruebas de cribado como la prueba de VPH y la citología cervical (Papanicolaou).
- Un resultado positivo de VPH no significa necesariamente cáncer o lesiones precancerosas; el tipo de prueba, la zona objetivo y la necesidad de seguimiento deben interpretarse en el contexto clínico.
- El manejo se centra en evaluar los problemas identificados, como verrugas, cambios celulares o cáncer, y en realizar las pruebas de cribado y los tratamientos necesarios, más que en tratar la infección en sí misma.
- No existe un tratamiento establecido para eliminar la infección por VPH por sí sola, pero para las verrugas y los cambios celulares relacionados con el VPH de alto riesgo, pueden utilizarse tratamientos locales, procedimientos o cirugía.