- La infección por el virus de la hepatitis B es una hepatitis viral causada por el HBV que provoca una infección en el hígado y puede tener un curso agudo o crónico.
- La causa principal es el virus de la hepatitis B, y puede transmitirse mediante el contacto con fluidos corporales como la sangre y el semen de personas infectadas.
- La infección viral provoca inflamación y daño tisular en el hígado, lo que puede resultar en una disminución de la función hepática.
- Cuando aparecen síntomas, los más representativos son fatiga, fiebre, pérdida de apetito, náuseas y vómitos, dolor abdominal, dolor articular, orina oscura, heces de color grisáceo o pálido e ictericia.
- Los recién nacidos, los usuarios de drogas inyectables o quienes comparten agujas, las parejas sexuales o convivientes de personas infectadas, los profesionales con exposición a la sangre, los pacientes en diálisis y los residentes o viajeros de zonas endémicas pueden tener un mayor riesgo.
- La infección aguda puede resolverse sin síntomas, pero la infección crónica puede permanecer asintomática durante años o décadas, y puede progresar hacia cirrosis, cáncer de hígado o insuficiencia hepática, o presentar reactivación.
- El diagnóstico se determina mediante la evaluación integral de la historia de exposición, la confirmación de síntomas, el examen físico y las pruebas de sangre, incluidas las relativas a la hepatitis B.
- Dado que la ausencia de síntomas no permite descartar la infección o el daño hepático, es importante realizar pruebas de detección y una interpretación clínica de los resultados en caso de existir riesgo o posibilidad de exposición previa.
- El manejo incluye la prevención de la infección y el bloqueo de la transmisión, la confirmación del estado de infección, la evaluación del daño hepático y, si es necesario, el tratamiento antiviral y el seguimiento a largo plazo.
- La hepatitis B aguda suele resolverse sin un tratamiento antiviral específico; sin embargo, en la infección crónica, si las pruebas de sangre sugieren daño hepático, puede ser necesario el uso de antivirales.