- La deficiencia de G6PD es un trastorno hereditario caracterizado por una actividad insuficiente de la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa, enzima que interviene en la respuesta del eritrocito al estrés oxidativo.
- Se origina por factores genéticos; ciertos alimentos, fármacos, infecciones bacterianas o virales y el estrés físico pueden provocar daño en los eritrocitos.
- La insuficiencia de actividad de la G6PD reduce la capacidad de proteger a los eritrocitos del daño oxidativo, lo que puede provocar hemólisis.
- El cuadro clínico característico es la anemia hemolítica, que puede manifestarse con palidez, ictericia, orina oscura, fatiga, disnea, esplenomegalia y taquicardia.
- Es más frecuente en hombres; incluso con la misma deficiencia, los síntomas pueden variar según la exposición a los factores desencadenantes y la actividad enzimática individual.
- Puede no haber síntomas en absoluto, pero la exposición a los factores desencadenantes puede provocar hemólisis aguda y síntomas de anemia.
- El diagnóstico se basa en la revisión conjunta de la historia clínica y las manifestaciones clínicas, centrándose en análisis de sangre para evaluar la actividad de la G6PD.
- Inmediatamente después de una hemólisis aguda o durante periodos con un alto recuento de reticulocitos, los resultados de las pruebas enzimáticas pueden no reflejar completamente la deficiencia real; por ello, se debe evaluar conjuntamente el contexto clínico y la necesidad de repetir la prueba.
- La clave del manejo consiste en evitar sustancias que puedan desencadenar la hemólisis, identificar y tratar los factores precipitantes (como infecciones) y observar el grado de anemia.
- El tratamiento actual se centra más en eliminar los factores desencadenantes y en el manejo de soporte de la anemia hemolítica resultante, que en corregir la deficiencia en sí misma.