Todas las enfermedades

Disease Atlas / Detalle de la enfermedad

Infección fúngica

Las infecciones fúngicas pueden presentarse en diversas formas, desde infecciones cutáneas comunes hasta infecciones internas graves.

fungal infectious disease

MONDO:0002041Control de calidad público completoFuentes vinculadas · 5

La enfermedad de un vistazo

Empieza por lo esencial y continúa con las perspectivas para pacientes y para investigación.

Revisión pública · e32347541a1a

Categoría de la enfermedad
La infección fúngica (micosis) se refiere a una enfermedad infecciosa causada por hongos, y abarca un amplio espectro, desde infecciones cutáneas leves hasta infecciones muy graves.
Mecanismo clave
Los hongos existen en el aire, el suelo, las plantas y el agua, y pueden causar infecciones tras la inhalación de esporas o el contacto con la piel.
Causas principales y factores relacionados
Cuando los hongos que causan la infección se multiplican en la piel, las mucosas o los órganos internos, se producen daños tisulares y respuestas inmunitarias, y el cuadro clínico varía según el área infectada y el estado inmunológico.
Patrones representativos
Los cuadros clínicos representativos incluyen formas que aparecen en la piel o las mucosas, como el pie de atleta, infecciones en las uñas e infecciones por levaduras, así como formas que pueden iniciarse en los pulmones.
Diferencias individuales
El riesgo de infección fúngica puede aumentar en personas con un sistema inmunológico debilitado o que estén tomando antibióticos.
Diagnóstico
Los síntomas pueden manifestarse como picazón, erupción, dolor, secreción, tos o fiebre, dependiendo de la zona de la infección, y pueden permanecer como una infección localizada o, en casos poco comunes, progresar a una infección sistémica.
Gestión
El diagnóstico se realiza tras evaluar las lesiones y los síntomas, combinando, según sea necesario, el examen microscópico, el cultivo, las pruebas moleculares o las pruebas de imagen de muestras de la piel, las uñas o las vías respiratorias.
Estado de tratamiento e investigación
Dado que un resultado positivo no determina por sí solo la gravedad de la infección ni la necesidad de tratamiento, se deben interpretar conjuntamente los síntomas, la zona de la infección, la calidad de la muestra y el estado inmunológico.
Lectura de la evidencia
El manejo se realiza mediante la identificación del sitio de la infección y del hongo causante, y, si es necesario, coordinando el tratamiento antifúngico con la higiene local y el control de las enfermedades subyacentes y el estado inmunológico.
Precauciones clave
Para las infecciones cutáneas y de las uñas de las manos y los pies, pueden utilizarse antifúngicos tópicos, y para infecciones más graves, pueden considerarse los antifúngicos orales.

Para pacientes y familias

Una guía estructurada para comprender la enfermedad y preparar las conversaciones clínicas.

Vista general

La infección fúngica (micosis) se refiere a una enfermedad infecciosa causada por hongos, y abarca un amplio espectro, desde infecciones cutáneas leves hasta infecciones muy graves.

Los cuadros clínicos representativos incluyen formas que aparecen en la piel o las mucosas, como el pie de atleta, infecciones en las uñas e infecciones por levaduras, así como formas que pueden iniciarse en los pulmones.

Cómo funciona la enfermedad

Los hongos existen en el aire, el suelo, las plantas y el agua, y pueden causar infecciones tras la inhalación de esporas o el contacto con la piel.

Cuando los hongos que causan la infección se multiplican en la piel, las mucosas o los órganos internos, se producen daños tisulares y respuestas inmunitarias, y el cuadro clínico varía según el área infectada y el estado inmunológico.

Manifestaciones variables según la persona

El riesgo de infección fúngica puede aumentar en personas con un sistema inmunológico debilitado o que estén tomando antibióticos.

Marco general de diagnóstico y manejo

Los síntomas pueden manifestarse como picazón, erupción, dolor, secreción, tos o fiebre, dependiendo de la zona de la infección, y pueden permanecer como una infección localizada o, en casos poco comunes, progresar a una infección sistémica.

El diagnóstico se realiza tras evaluar las lesiones y los síntomas, combinando, según sea necesario, el examen microscópico, el cultivo, las pruebas moleculares o las pruebas de imagen de muestras de la piel, las uñas o las vías respiratorias.

Estado actual del tratamiento

Dado que un resultado positivo no determina por sí solo la gravedad de la infección ni la necesidad de tratamiento, se deben interpretar conjuntamente los síntomas, la zona de la infección, la calidad de la muestra y el estado inmunológico.

El manejo se realiza mediante la identificación del sitio de la infección y del hongo causante, y, si es necesario, coordinando el tratamiento antifúngico con la higiene local y el control de las enfermedades subyacentes y el estado inmunológico.

Para las infecciones cutáneas y de las uñas de las manos y los pies, pueden utilizarse antifúngicos tópicos, y para infecciones más graves, pueden considerarse los antifúngicos orales.

Cómo leer ensayos clínicos

En el seguimiento, se deben evaluar conjuntamente los cambios en los síntomas y los resultados de las pruebas, la respuesta al tratamiento y los efectos adversos; no debe considerarse que la eficacia, la seguridad, la aprobación o el estatus de tratamiento estándar están demostrados únicamente por el registro o la finalización de un ensayo clínico.

Puntos a verificar en la consulta médica

En la práctica clínica, es importante verificar el momento y la localización del inicio de los síntomas, el uso reciente de antibióticos e inmunosupresores, las enfermedades subyacentes y el estado inmunológico, la medicación actual, las pruebas realizadas y el plan de seguimiento.

Guía médica

Este material tiene fines educativos y no sustituye las pautas médicas para el diagnóstico o tratamiento individual.

Evidencia y fuentes

El estado de registro de un ensayo no demuestra eficacia ni aprobación regulatoria.