- La fibromialgia es una enfermedad crónica caracterizada por dolor generalizado y puntos sensibles en todo el cuerpo, que puede acompañarse de fatiga y problemas de sueño.
- La causa exacta no se ha determinado, pero pueden estar involucrados diversos factores, como la predisposición genética y ciertas enfermedades que provocan dolor.
- Se sabe que en la fibromialgia el procesamiento del dolor es diferente, lo que puede hacer que haya mayor sensibilidad o una respuesta más intensa a los estímulos dolorosos.
- Las manifestaciones típicas son dolor persistente y rigidez generalizada, fatiga y trastornos del sueño, que pueden acompañarse de deterioro en el pensamiento, la memoria y la concentración.
- Puede ocurrir en cualquier persona, pero es más común en mujeres, personas de mediana edad o mayores, aquellas con antecedentes familiares o con lupus, artritis reumatoide, osteoartritis o espondilitis anquilosante.
- Los síntomas persisten centrados en el dolor crónico y la fatiga, y pueden presentarse junto con hormigueo, hipersensibilidad sensorial, cefalea/migraña, ansiedad/depresión, síndrome del intestino irritable y problemas de la articulación temporomandibular.
- El diagnóstico se realiza integrando la historia clínica y el patrón de los síntomas, junto con la exploración física, y evaluando otras enfermedades que provocan síntomas similares.
- No existe una prueba específica para confirmar aisladamente la fibromialgia; dado que el dolor y la fatiga aparecen en diversas enfermedades, no se deben negar los síntomas basándose únicamente en resultados de pruebas normales o inespecíficas.
- El manejo se centra en aliviar los síntomas y mantener la función, combinando el sueño, la actividad física, el control del estrés, la regulación de la carga de actividad y el apoyo psicosocial según la situación individual.
- Actualmente no existe un tratamiento curativo; el objetivo del tratamiento es reducir los síntomas como el dolor, las alteraciones del sueño y la fatiga, y facilitar las funciones diarias.