- La epilepsia hiperquinética familiar relacionada con el sueño es una epilepsia focal relacionada con el sueño que puede presentarse en la familia, y es una enfermedad en la que las crisis motoras se repiten principalmente durante el sueño.
- En la forma familiar, puede haber una predisposición genética, pero no se confirma una causa genética específica en todos los pacientes.
- Si se produce una actividad eléctrica focal anormal en las redes neuronales cerebrales que son propensas a presentar crisis durante el sueño, esto puede manifestarse como síntomas motores repentinos.
- Las crisis nocturnas breves y repetitivas son características, y pueden ir acompañadas de agitación, movimientos complejos, cambios repentinos de postura o vocalizaciones.
- Los antecedentes familiares son un indicio importante, pero la frecuencia y forma de las convulsiones, la edad de inicio y la respuesta al tratamiento pueden variar entre los miembros de la familia.
- Las convulsiones suelen repetirse durante el sueño y pueden ocurrir varias veces en las horas nocturnas; aunque la frecuencia puede disminuir con el crecimiento, también pueden persistir hasta la edad adulta.
- El diagnóstico se establece al evaluar los patrones de las convulsiones y los antecedentes familiares, junto con los resultados de un electroencefalograma (EEG) o videoelectroencefalograma (video-EEG) que incluyan registros de video durante el sueño, y una resonancia magnética (RM) cerebral si es necesario.
- Dado que las conductas anormales durante el sueño o los eventos del sueño pueden parecer convulsiones y el EEG entre crisis puede ser normal, puede resultar difícil confirmar o descartar el diagnóstico con una sola prueba.
- El manejo se basa en la identificación precisa de las crisis, la reducción de los factores desencadenantes y el riesgo de lesiones, junto con la evaluación conjunta de la eficacia y los efectos adversos de los fármacos antiepilépticos, el estado del sueño y la función diaria.
- El tratamiento se centra en los antiepilépticos, considerando el tipo de crisis y las comorbilidades del paciente; la elección del fármaco y la respuesta al tratamiento pueden variar según cada individuo.