- Las enfermedades del sistema endocrino son una amplia categoría de patologías que abarcan las glándulas que producen hormonas y las anomalías en la producción y acción de estas.
- Los principales factores relacionados son el exceso o la deficiencia de hormonas, o el estado en el que el cuerpo no responde adecuadamente a ellas; el estrés, las infecciones y los cambios en los fluidos corporales y los electrolitos también pueden afectar los niveles hormonales.
- Las hormonas son señales químicas que viajan a través del torrente sanguíneo hacia tejidos u órganos diana, regulando varias funciones corporales de manera relativamente lenta.
- Entre las manifestaciones más comunes se incluyen cambios en el crecimiento y desarrollo, el metabolismo, la regulación de la temperatura corporal, la función sexual y reproductiva, y el estado de ánimo.
- Los síntomas y el curso clínico varían según la glándula afectada, el tipo y la magnitud de la hormona, la respuesta del tejido diana, las enfermedades concomitantes y las situaciones de estrés.
- Las alteraciones endocrinas abarcan desde hallazgos anormales asintomáticos en exámenes hasta síntomas sistémicos; algunas pueden progresar lentamente, mientras que otras pueden empeorar rápidamente.
- El diagnóstico se realiza determinando el eje hormonal sospechoso en función de los síntomas, la historia clínica y el examen físico, combinando análisis de sangre y, si es necesario, análisis de orina e imágenes médicas, entre otros.
- Los resultados de las pruebas hormonales deben interpretarse considerando el momento de la extracción de sangre, las fluctuaciones fisiológicas, los medicamentos ingeridos, las enfermedades agudas y el método de ensayo; es difícil confirmar un diagnóstico basándose únicamente en un único valor.
- La dirección principal del manejo consiste en identificar la causa y la anomalía hormonal, regular la producción excesiva, suplementar la deficiencia hormonal y monitorizar continuamente las anomalías en la respuesta y las complicaciones.
- El tratamiento varía según la enfermedad y puede incluir la suplementación hormonal, la inhibición de la producción excesiva y el manejo de anomalías en los órganos diana; por lo tanto, no se puede determinar la idoneidad de un tratamiento específico basándose únicamente en el nombre de la categoría.