- El embarazo ectópico es aquel en el que el cigoto se implanta y crece fuera de la cavidad uterina, ocurriendo principalmente en las trompas de Falopio.
- Puede estar relacionado con alteraciones tubáricas; antecedentes de embarazo ectópico, enfermedad inflamatoria pélvica, cirugía de las trompas de Falopio, endometriosis, tabaquismo y tratamientos para la infertilidad pueden aumentar el riesgo.
- Fuera del útero, el tejido gestacional no puede desarrollarse normalmente, lo que puede dañar los tejidos adyacentes o provocar hemorragia.
- Inicialmente, pueden presentarse únicamente síntomas generales del embarazo, pero el dolor pélvico o abdominal y el sangrado vaginal son los síntomas característicos.
- Aunque existan factores de riesgo, no siempre se manifiesta; también puede presentarse sin factores de riesgo evidentes, por lo que el riesgo varía según cada persona.
- Al inicio pueden no haber síntomas, pero si progresa pueden aparecer dolor de hombro, mareos y síncope; la rotura de la trompa de Falopio y la hemorragia interna constituyen una emergencia médica.
- El diagnóstico se realiza combinando pruebas para confirmar el embarazo, análisis de sangre y ecografía, e interpretándolos junto con los hallazgos clínicos según sea necesario.
- En las etapas iniciales, un único examen puede no aclarar con certeza la ubicación del embarazo ni su estado de evolución, por lo que debe evaluarse conjuntamente la evolución de los síntomas y los resultados de exámenes repetidos.
- El objetivo del manejo es evitar el daño a los órganos causado por el tejido del embarazo ectópico y evaluar el riesgo de hemorragia; dependiendo del estado, se considera la medicación o la cirugía.
- Dado que un embarazo ectópico no puede evolucionar como un embarazo normal, se requiere tratamiento para prevenir el daño causado por el tejido gestacional.