- La enfermedad del Ébola se produce por la infección con uno de los virus Orthobolavirus que causan enfermedad en humanos.
- Tras la transmisión inicial de animal a humano, puede propagarse mediante el contacto directo con la sangre, fluidos corporales o artículos contaminados de una persona infectada.
- Antes de la aparición de los síntomas, generalmente no se transmite a otras personas.
- Después de la fiebre, fatiga intensa, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta, pueden aparecer vómitos, diarrea, erupciones cutáneas y disfunción orgánica.
- Las hemorragias pueden ocurrir, pero no son un síntoma obligatorio en todos los pacientes.
- El diagnóstico se realiza mediante la evaluación de la historia de exposición compatible y los síntomas, y se confirma con pruebas especializadas como RT-PCR.
- Las muestras no inactivadas presentan un riesgo biológico extremo, por lo que requieren procedimientos designados de embalaje, transporte y análisis.
- Los pacientes sospechosos deben ser evaluados de inmediato en consulta con las autoridades de salud pública, bajo medidas de control de infecciones y el equipo de protección individual adecuado.
- El tratamiento de apoyo intensivo temprano incluye fluidos y electrolitos, oxígeno, mantenimiento de la presión arterial y control del dolor, los vómitos y la diarrea.
- Existe un tratamiento con anticuerpos monoclonales aprobado para la infección por el virus del Ébola de Zaire, pero la misma aprobación no se aplica a otras especies.