- Es una categoría que agrupa diversas afecciones que ocurren en la unidad pilosebácea (pilosebaceous unit), compuesta por el folículo piloso y la glándula sebácea, y no se refiere a una única enfermedad ni a un estadio de gravedad por sí misma.
- La causa varía según la subenfermedad, pudiendo incluir predisposición genética, cambios hormonales e inmunológicos, microorganismos, inflamación, fármacos o estímulos físicos.
- La queratinización del folículo piloso, la secreción sebácea, la inflamación perifolicular o las anomalías en el ciclo de crecimiento del cabello pueden generar síntomas de forma individual o combinada.
- Pueden aparecer manifestaciones típicas como alopecia, infecciones del cuero cabelludo o de la piel, descamación, caspa o cambios en el cabello y los folículos pilosos.
- El patrón de aparición y la gravedad pueden variar según la edad, el estado hormonal, los antecedentes familiares, el estado inmunológico, los medicamentos administrados, el cuidado de la piel y los factores ambientales.
- El cabello pasa por fases de crecimiento y de reposo antes de caerse y volver a crecer; dependiendo de la enfermedad, los síntomas pueden ser temporales, recurrentes o persistentes.
- El diagnóstico se basa fundamentalmente en los síntomas, la historia clínica y el examen de la piel, el cuero cabelludo y el cabello; si es necesario, se seleccionan pruebas capilares, cultivos, análisis de sangre o biopsias cutáneas según la subpatología.
- Esta categoría es muy amplia, por lo que no se puede determinar la causa únicamente mediante hallazgos como la alopecia o la descamación; también se deben diferenciar las posibilidades de otras enfermedades con síntomas similares, así como de fármacos o enfermedades sistémicas.
- El manejo consiste en el cuidado de la piel y el cuero cabelludo adaptado a la subpatología y la gravedad, el ajuste de los factores desencadenantes, el control de la inflamación, la infección y la descamación, y, si es necesario, atención especializada.
- No es una categoría que cuente con un tratamiento estándar único; la elección del tratamiento y el efecto esperado varían según el subdiagnóstico preciso y el estado individual.