- Las enfermedades corneales son una categoría que abarca diversas afecciones que afectan a la córnea, la estructura transparente que cubre la parte anterior del ojo.
- Las causas pueden ser diversas, como errores refractivos, alergias, infecciones, traumatismos, anomalías corneales hereditarias y enfermedades sistémicas.
- Si se ven afectadas la transparencia, la curvatura, el grosor o la superficie de la córnea, puede disminuir la capacidad de enfoque de la luz y la función protectora del ojo.
- Pueden presentarse síntomas como disminución de la agudeza visual, visión borrosa, fotofobia, dolor o sensación de cuerpo extraño e hiperemia, cuyo patrón varía según el tipo de enfermedad.
- El riesgo individual puede variar según el traumatismo, el uso de lentes de contacto, la exposición a infecciones, las alergias, los antecedentes familiares, la edad y las enfermedades concomitantes.
- El curso clínico varía desde una irritación temporal hasta una disminución de la visión recurrente o progresiva, y algunos casos requieren observación a largo plazo.
- El diagnóstico se realiza de forma integral mediante la revisión de síntomas e historial médico, exámenes de agudeza visual y lámpara de hendidura, evaluación de la forma y el grosor corneal y, si es necesario, pruebas relacionadas con infecciones o enfermedades sistémicas.
- La opacidad corneal o los cambios en la visión por sí solos no permiten determinar la causa y la gravedad; los resultados de las pruebas deben interpretarse junto con las diferencias entre ambos ojos y los cambios a lo largo del tiempo.
- La clave del manejo consiste en identificar la causa y el grado de daño, controlar la infección, la inflamación, el daño superficial y los cambios en la visión según la enfermedad, y derivar a atención especializada si es necesario.
- El tratamiento puede incluir fármacos adaptados a la causa, trasplante de córnea y cirugía con láser corneal, y su aplicación depende de la enfermedad y el estado del paciente.