- La artritis (enfermedad articular artrítica) es una categoría que abarca diversas enfermedades que afectan las articulaciones; puede causar dolor, inflamación y limitación del movimiento, y no se refiere a una única enfermedad.
- Las causas varían según el tipo y pueden estar relacionadas con el envejecimiento, lesiones, respuestas autoinmunes, infecciones, psoriasis o la acumulación de ácido úrico.
- El mecanismo principal es la inflamación y el daño del tejido articular; en algunos tipos, el sistema inmunológico ataca las propias células o las infecciones/cristales estimulan las articulaciones.
- Las manifestaciones típicas son dolor articular, hinchazón, rigidez, eritema, sensación de calor y disminución del rango de movimiento articular.
- Los antecedentes familiares, la edad, el sexo, las lesiones articulares previas, la obesidad y algunas enfermedades autoinmunes pueden influir en el riesgo o en el patrón de manifestación, existiendo una gran variabilidad individual.
- Los síntomas y la evolución varían según el tipo y pueden empeorar con el tiempo; en algunos casos, pueden aparecer fiebre, pérdida de peso, erupciones, dificultad respiratoria o problemas en órganos extraarticulares como los ojos o la piel.
- El diagnóstico se realiza combinando la confirmación de síntomas e historial médico, examen físico y, según sea necesario, análisis de sangre y pruebas de imagen; la evaluación por un especialista en reumatología puede ser de ayuda.
- Dado que los síntomas de la artritis pueden presentarse en otras enfermedades, no es posible determinar el tipo o la causa basándose únicamente en los síntomas, y los resultados de las pruebas también deben interpretarse dentro del contexto clínico.
- El manejo tiene como objetivo el alivio de los síntomas, el mantenimiento de la función, la mejora de la calidad de vida y la prevención del daño articular, adaptándose al tipo de artritis y al estado de la persona.
- El tratamiento actual consiste en una combinación de métodos farmacológicos, quirúrgicos y no farmacológicos según el tipo, y no se aplica el mismo tratamiento para todas las artritis.