- La infección anogenital por el virus del papiloma humano (VPH) es una infección de transmisión sexual causada por el VPH; algunos tipos provocan verrugas genitales.
- Los principales factores de riesgo asociados son el sexo oral, vaginal y anal con una persona infectada, y la transmisión puede ocurrir incluso si no hay síntomas visibles.
- Existen varios tipos de VPH; algunos pueden causar verrugas genitales, mientras que otros pueden provocar lesiones relacionadas con el cáncer.
- Típicamente, aparecen pequeñas protuberancias o agrupaciones de color piel alrededor de los genitales, que pueden ser planas o tener una superficie irregular similar a la de una coliflor.
- Las personas sexualmente activas tienen riesgo de infección; este riesgo puede variar según el tipo de contacto sexual, la exposición y el estado de vacunación, entre otros factores.
- La infección o las verrugas pueden ser asintomáticas, pero pueden causar picor, ardor, sangrado o molestias; las verrugas pueden desaparecer espontáneamente, permanecer estables o aumentar en tamaño y número.
- El diagnóstico generalmente se realiza mediante la confirmación de la forma y la ubicación de las lesiones durante un examen físico o un examen pélvico realizado por el personal médico.
- Pueden existir lesiones tan pequeñas que no son visibles; además, dado que el VPH puede permanecer en el cuerpo incluso después de la eliminación de las verrugas, la desaparición de las lesiones no implica la erradicación de la infección ni la eliminación del riesgo de transmisión.
- El manejo incluye la evaluación clínica de las lesiones, el tratamiento de las verrugas si es necesario, la explicación sobre la posibilidad de recurrencia y transmisión, y la asesoría sobre la vacunación y el uso de barreras de protección.
- El tratamiento actual se centra más en reducir o eliminar las verrugas genitales que en erradicar el propio VPH.